El juez de la Audiencia Nacional Santiago Pedraz se encontró con una negativa cuando pidió a Estados Unidos la filiación de los militares que mataron a José Couso en 2003 en Bagdad, cuando el cámara gallego se encontraba grabando en su hotel la invasión del país norteamericano a Irak, según El País.

La Audiencia Nacional dictó una orden de busca y captura internacional contra los tres imputados, pero Interpol exige las filiaciones para acatar órdenes de búsqueda y captura.

La información fue solicitada a Estados Unidos, pero según la Embajada de ese país en Madrid, los tres militares involucrados en la muerte de Couso ya fueron investigados y "actuaron conforme a la reglas de combate operativas en la zona".

Para EEUU, los militares imputados "actuaron conforme a la reglas de combate operativas en la zona"

Esa es la misma respuesta que las autoridades estadounidenses dieron en 2005.

El juez Pedraz podría elevar esta negativa a la Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional, así como al Consejo General del Poder Judicial (CGPJ), para que se estudie la posibilidad de suspender el convenio de reciprocidad y colaboración judicial vigente entre los dos países.

Hasta el momento, Pedraz sólo tiene los nombres de los tres acusados de matar a Couso: el sargento Thomas Gibson, el capitá Philip Wolford, y el teniente coronel Philip de Camp.

José Couso murió el 8 de abril de 2003 mientras realizaba su trabajo como cámara para la cadena de televisión Tele 5 desde el balcón del hotel Palestina, donde se alojaban la mayoría de los medios de prensa internacionales.

Pedraz ya había dictado estas mismas órdenes de busca y captura el 19 de octubre de 2005, pero su decisión quedó sin efecto después de que la sala de lo penal de la Audiencia Nacional acordara el pasado 10 de marzo archivar la causa.

Sin embargo, tuvo que reactivarla después de un recurso presentado por la familia del cámara.