La Reina Sofía de España llegó a Yakarta en un viaje de cooperación que le llevará a Banda Aceh, la "zona cero" del "tsunami" que en la Navidad de 2004 asoló las costas de Indonesia y de otros países del sudeste asiático y que causó decenas de miles de muertos y desaparecidos.

Dos años después de la catástrofe, doña Sofía visitará la zona para conocer de cerca algunos de los proyectos que desde entonces desarrolla allí la Cooperación Española, en solitario o en colaboración con instituciones internacionales, como la FAO , UNESCO, y con organizaciones humanitarias de otros países.

Proyectos que, superada la situación catastrófica de los meses posteriores al maremoto, y que movilizó la mayor operación humanitaria de la historia, han contribuido a devolver a sus habitantes una normalidad frecuentemente alterada por una naturaleza virgen que a menudo ofrece su cara menos amable.

Las catástrofes no cesan

Precisamente, en los suburbios de la gran metrópoli que es Yakarta, donde se hacinan millones de personas en condiciones de extrema pobreza, las lluvias torrenciales caídas la semana pasada han inundado las calles, que aparecen desde entonces con más de un metro de altura de agua. Lluvias que continúan y continuarán en los próximos días.

Se pronostivca que las lluvias continuarán en los próximos días

La Reina viajó a Yakarta en un avión de la Fuerza Aérea Española que aterrizó en el aeropuerto militar de Halim de la capital indonesia pasadas las 11.30 horas locales (05.30 de la madrugada en España).

Con ella viaja la secretaria de Estado de Cooperación Internacional, Leire Pajín, que la acompañará a lo largo de la semana en su recorrido por Banda Aceh, en el norte de Sumatra, y Nías, una pequeña isla -de las más de diecisiete mil que tiene este archipiélago, el más grande del mundo- también fuertemente castigada por el "tsunami".

El jueves, doña Sofía viajará a Camboya para conocer, entre otros proyectos de cooperación española, la lucha contra la explotación sexual de mujeres y niñas, una de las peores lacras del sudeste asiático, que desde hace años afronta Somaly Mam, premiada en 1998 con el Príncipe de Asturias de Cooperación Internacional.