La venta y el uso de petardos a menores de 12 años (salvo pistones de percusión para juguetes) están prohibidos desde ayer, en virtud de una reforma aprobada por el Gobierno. A unas fallas les parece un veto razonable, otras lo rechazan.

Antonio Collado, presidente de la falla Plaza de Segovia, considera: «Si es por seguridad, sí que estoy de acuerdo, pero habría que ver la letra pequeña».

En cambio, Vicente Albentosa, presidente de la falla San Isidro, dice: «Estoy totalmente en contra, los niños también deben tirar petardos».

Además, es preciso tener más de 12 años para usar los de clase I (riesgo muy reducido y que se pueden tirar en lugares cerrados).

Para los de clase II (riesgo muy reducido, pero pensados para usar al aire libre en áreas confinadas) es necesario haber cumplido al menos 16. Los 18 son obligatorios para los de clase III (riesgo medio y que se disparan al aire libre, en áreas amplias y abiertas).

También se impone la venta en envases, nunca sueltos.