La Consejería de Medio Ambiente y Ordenación del Territorio de la Junta de Andalucía ya estudia el proyecto de protección de márgenes del río Guadalquivir remitido a la administración por parte de la Autoridad Portuaria de Sevilla, impulsora del proyecto de dragado de profundización de este cauce fluvial, dado que éste era uno de los puntos pendientes aludidos por el Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente a la hora de declarar como viable la vigente Declaración de Impacto Ambiental (DIA).

En una entrevista concedida a Europa Press, la consejera del ramo, María Jesús Serrano, ha confirmado este extremo y ha señalado, frente a las peticiones de implicación directa de colectivos ecologistas y de algunas formaciones políticas —una proposición no de ley aprobada en el Parlamento insta a la participación explícita de la Junta a la hora de evitar que el dragado se acometa sin los condicionantes científicos establecidos—, que puede afirmar "con contundencia" que "no se autorizará nada que ponga en peligro el estuario del Guadalquivir".

Frente a esta aseveración, el portavoz de Ecologistas en Acción en el Consejo de Participación de Doñana, Juan Romero, ha puesto de manifiesto la postura del colectivo al que representa señalando que el mismo se alinea con el dictamen de la comisión científica en cuanto a que "no se pronuncian sobre dragado sí o no, sino sobre la recuperación de un estuario que ahora funciona como un canal de navegación que se encuentra al borde del precipicio en cuanto a dejar de ser el ecosistema que es".

En declaraciones a Europa Press, Romero ha recalcado que a Ecologistas "no le interesa priorizar las perspectivas económicas, sino las conservacionistas", optando en este sentido por preservar un "santuario de la naturaleza, columna vertebral de las marismas y Patrimonio de la Humanidad de interés público y general" frente a las posturas "privadas y economicistas" que, a su juicio, representa el Puerto de Sevilla.

"Ni con el proyecto de márgenes ni sin él, nos oponemos radicalmente al dragado y, en su lugar, queremos que se recuperen los brazos 'amputados' y dejar entrar al río Guadiamar hasta el corazón de las marismas", ha resumido, haciendo hincapié en que si hubiera recuperación, "sí se podría discutir", pero hacerlo en las condiciones actuales es "propio de la edad de los visigodos". "Estamos dispuestos a llegar a las instancias europeas", ha apostillado.

Por su parte, la titular autonómica de Medio Ambiente ha expuesto también que "si luego se precisa más documentación, o se establecen más condiciones porque no se cumple con lo que la normativa medioambiental o el comité de expertos requiere, pues habrá que pedirla", bajo la premisa de no permitir una acción que suponga la salinización de los cultivos de arroz de la zona.

Serrano ha recordado que el ministro del ramo, Miguel Arias Cañete, "ya ha manifestado que no iba a pasar a la historia como el ministro que permitió que se salinizaran los cultivos del entorno, por lo que se ve que también es consciente de la complejidad del proyecto y de las consecuencias que éste puede tener". La Consejería, ha finalizado, debe autorizar "algo que medioambientalmente garantice que no hay peligro para el estuario del Guadalquivir".

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