Camión enterrado por deslizamientos en Perú
Así quedó un camión enterrado tras los deslizamientos de tierra en Chanchamayo, Junín, Perú.(Carlos Lezama/Ag.Andina/HO/REUTERS) Carlos Lezama/Agencia Andina/Handout/REUTERS

Nueve muertos, 200 heridos y decenas de desaparecidos causaron riadas y desprendimientos motivados por las lluvias en la provincia peruana de Chanchamayo (centro), donde los equipos de rescate prosiguen la búsqueda de víctimas, informaron fuentes oficiales.

Según el director de la Oficina General de Defensa Nacional, Jorge Moscol, los pobladores hablan de unos 80 desaparecidos, mientras que el jefe del Instituto Nacional de Defensa Civil (INDECI), Luis Felipe Palomino, afirmó que serían "entre 15 y 20 los muertos".

Sin embargo, estas fuentes no confirmaron tales cifras de forma oficial porque un buen número de habitantes de esta zona, declarada en situación de emergencia por el gobierno regional de Junín, no están empadronados.

Moscol sí pudo confirmar que "hay nueve muertos porque ya están los cadáveres" y que cinco de ellos han sido identificados.

Aunque aún no se ha culminado la evaluación de la magnitud del desastre, que comenzó en la madrugada del lunes y afectó especialmente a San Ramón, uno de los seis distritos de Chanchamayo, los equipos de rescate prosiguen sus trabajos.

Destrozos y muertos

Un helicóptero que sobrevoló la zona captó imágenes de viviendas completamente destruidas y cubiertas de troncos, lodo y piedras, bajo cuyos escombros podrían haber quedado atrapados sus habitantes.

Hay casas tapadas por el lodo, un campo deportivo en el que el agua ha llegado a la altura del tablero de baloncesto

Palomino manifestó que "aún hay zonas que están prácticamente aisladas", al relatar que se trabaja con maquinaria en dichas zonas, "aunque en algunas de ellas será difícil reconstruir los caminos" que conducen a los poblados afectados.

"Hay casas tapadas por el lodo, un campo deportivo en el que el agua ha llegado a la altura del tablero de baloncesto", dijo Moscol, quien agregó que también "hay pueblos aislados donde no se ha podido llegar por las malas condiciones de las comunicaciones".

Las autoridades han enviado 10 toneladas de alimentos y han instalado albergues temporales para atender a los más de mil damnificados y otros tantos afectados, y ocuparse de los heridos con contusiones múltiples, que -según fuentes oficiales- ascienden a 200.

Mientras los pobladores se quejan de que la ayuda es insuficiente, las autoridades realizan trabajos de prevención para evitar mayores deslizamientos e inundaciones dado que el Servicio Nacional de Meteorología e Hidrografía (SENAMHI) pronosticó que segurián las lluvias.

La tala de los bosques y el arrojar basura a los ríos contribuyeron a la catástrofe

Palomino reveló, además, que existe "un peligro latente" en Puno, al sureste peruano, porque "puede haber inundaciones de los ríos tributarios del Titicaca e inclusive puede desbordarse el lago".

Las inundaciones y deslizamientos de lodo y tierra en Chanchamayo se agravaron por "la tala indiscriminada de árboles" y la costumbre de muchos pobladores de "arrojar basura y desperdicios a los ríos", advirtió el jefe de la INDECI.

Palomino agregó que la falta de bosque provoca que "nada impida el paso de las nubes y contribuye a la generación de lluvias" que además llevan a que las aguas produzcan "desmoronamientos o deslizamientos" de tierra.

Por su lado, Antonio Brack, representante del Consejo Nacional del Medioambiente, calculó que "en las provincias de Chanchamayo y Satipo, departamento de Junín, han sido arrasadas un millón de hectáreas de bosques", según publica el diario "Perú.21".

A esto se añade la particularidad de que el 2007 es considerado un "año húmedo" en Perú, debido a la "acumulación de lluvias provenientes de la Amazonía brasileña y la Antártida", alertó el jefe de la INDECI.

El exceso de lluvia "no sólo afecta a la selva peruana sino también a Brasil en su territorio amazónico, a Bolivia, en su frontera con Paraguay, a Colombia y Ecuador", concluyó Palomino.