De la bufanda al bañador van cuatro meses. Hoy toca temporal, pero la temporada de baños comienza el 1 de junio y este año estar en la playa será más seguro.

Un total de 70 vigilantes, también llamados hondartzainas, velarán por la seguridad de los bañistas. Son tres más que la temporada pasada y, para eso, la Diputación ha aumentado un 9% las ayudas a los municipios.

Trabajo no les faltará a los hondartzainas. En Vizcaya, las 19 localidades con playas recibieron a 4 millones de personas el último verano.

Ellos son los vigilantes vestidos de azul que pasean por los arenales. Se encargan de vigilar las playas y alrededores, organizar los aparcamientos, ayudar en los accesos peatonales o rondar por los merenderos. En un momento dado, pueden ayudar en un rescate.

Este año estrenarán uniforme y estarán hasta el 30 de septiembre, último día de la temporada de baños. La Diputación aporta 7.500 euros por cada hondartzaina. Luego, el Ayuntamiento puede incrementarles el sueldo cuanto quiera.