Byzantium
Saoirse Ronan en una escena de 'Byzantium', de Neil Jordan. StudioCanal

La eternidad es demasiado larga como para vivirla sola. El director irlandés Neil Jordan, y uno de los realizadores clave de la década de los 90, regresa a la inagotable temática vampírica con Byzantium, después de El hotel de los fantasmas (1988) y la más conocida Entrevista con el vampiro (1994), que se proyectó este viernes en la primera jornada del Festival de Sitges.

Pese al renombre de su director y actrices, 'Byzantium' no ha tenido casi repercusión en cines Basada en una novela de Moira Buffini, su fuerte carga romántica es la columna vertebral de la revisitación de un mito en la que los vampiros no sólo pueden tolerar sin problema alguno la luz del día, sino en la que en lugar de afilados colmillos disponen de una uña, igualmente afilada, para cortar la yugular de sus víctimas o en la que la condición de chupasangres se obtiene entrando en una ancestral edificación oculta en una isla perdida.

Si en Entrevista con el vampiro el peso interpretativo recaía en dos actores, además dos sex symbols del momento y que aún perduran, como fueron Tom Cruise y Brad Pitt, curiosamente aquí el relevo lo toman dos actrices.  Una sexy Gemma Arterton —ex chica Bond en Quantum of Solace, y protagonista de Furia de titanes o Tamara Drewe— y la joven Saoirse Ronan, una de las actrices más prometedoras de su generación, vista en Expiación, Hannah o The Host. Ellas son madre e hija, en la ficción, de una relación familiar que dura más de 200 años e incorruptas, físicamente, al paso del tiempo.

La madre, Claire (Arterton), se entregó a finales del siglo XVIII a dos maldiciones, una consentida y la otra deseada. La primera al dejarse perder su virginidad con un apuesto oficial británico que la recluyó en un burdel, la segunda concediéndose ese don de la inmortalidad a través del vampirismo. Desde entonces, su único objetivo fue cuidar de su hija de 16 años para siempre, ganándose la vida en la única profesión que conoce, la de prostituta. Mientras que su hija, Eleanor (Ronan), conlleva su monstruosa naturaleza con laconismo y resignación.

Impregnada de poesía y con un argumento deudor de los clásicos folletines dramáticos, parte de la intriga la pone una misteriosa Hermandad que las persigue. En imágenes, Neil Jordan confirma su buen quehacer, por ello y unido a su buen dúo protagonista se hace difícil entender que Byzantium haya sufrido una suerte comercial en cines ya no discreta sino invisible. Esta modesta producción de 8 millones de dólares, se estrenó en el Reino Unido, también en unas pocas salas en Estados Unidos y en los cines españoles difícilmente llegará. Como mucho quizá se estrene algún día en DVD y Blu ray.  

Muy correcta y muy por encima de la media, Byzantium demuestra que hay vida mucha más allá de la saga Crepúsculo en cuanto a vampiros y romanticismo. Pero de vampiros, llegarán más a Sitges, como AfflictedKiss of the Damned y Only Lovers Left Alive, de Jim Jarmusch.  

'Upstream Color', sugerente y extraña

Gusanos parásitos con poderes alucinógenos, cerdos con la capacidad de albergar parte de las almas de seres humanos vivos, hombres solitarios que buscan los ruidos perfectos entre el silencio de la naturaleza. ¿Que demonios es todo esto? Pues, Upstream Color, una historia de personajes que han sido víctimas de un extraño secuestro y robo, que luchan por volver a encontrar su lugar en el mundo, o algo así.

Para quienes conozcan Primer, debut en el largometraje en 2004 y anterior obra del inclasificable Shane Carruth, sabrán de qué zapato calza. Si aquella era una hermética y obsesiva trama sobre viajes en el tiempo hecha con cuatro centavos, Upstream Color da más de lo mismo, pero moviéndose en el terreno del thriller metafísico y romántico. Ofreciendo más preguntas que respuestas y destacando por su capacidad de sugestión con una destacable interpretación de Amy Seimetz. Mientras que Shane Carruth, no se lo pierdan, es director, actor, coproductor, montador, compositor de la banda sonora y operador de cámara. Todo muy artesanal y de autor. Candidata a ser una de las películas indie de culto de la temporada.