Trabajador de la construcción
Imagen de archivo de un trabajador del sector de la construcción en España. EFE / ARCHIVO

Sólo al 13% de los trabajadores de todo el mundo les gusta ir a trabajar o se sienten "comprometidos" con sus empleos, según una encuesta de Gallup que recoge datos de 140 países recopilados durante 2011 y 2012.

El sondeo muestra que el 63% de los trabajadores no están motivados a la hora de acudir a sus puestos y no están dispuestos a ofrecer un esfuerzo extra por la empresa. El 24% manifestó sentirse verdaderamente infelices en sus trabajos y poco productivos.

El norte de África y Oriente Próximo registran los porcentajes más bajos de trabajadores felices A pesar de estos datos, las conclusiones mejoran el estudio realizado entre 2009 y 2010, en el que sólo el 11% de los encuestados reconocieron que les gustaba su trabajo, según ha destacado el diario estadounidense The Washington Post.Esta mejora se atribuye a que la encuesta realizada hace cuatro años se completó en el inicio de la crisis, cuando apenas había movimiento en el mercado de trabajo debido a la inestabilidad y la falta de ofertas.

El bienestar de los trabajadores varía según los países y sus condiciones laborales. Aunque los empleados en Estados Unidos suelen quejarse ampliamente de sus trabajos, el 29% dijo sentirse comprometido con su empresa, el porcentaje más alto de los países en los que se ha realizado el estudio.

En el otro extremo se encuentra China, donde sólo el 6% de los encuestados dijeron sentirse felices mientras desarrollaban su labor. En América Latina, este porcentaje sube hasta el 21%, mientras que en la Europa occidental sólo el 14% de los trabajadores aseguraron estar contentos.

Gallup relaciona estos últimos datos con la "grave crisis" que padecen Francia, Irlanda, Italia y España en materia de desempleo, además de la idiosincrasia de los latinoamericanos por crear un ambiente de lealtad entre los empleados.

Por otro lado, el norte de África y Oriente Próximo registran los porcentajes más bajos de trabajadores felices, aunque en este caso la empresa lo atribuye a los llamados "enchufes", que implica que los altos cargos en empresas de estos países se repartan entre conocidos.