La Legión no falta en el Día de la Hispanidad
La Legión, con su protagonista ineludible, la cabra, durante el desfile de las Fuerzas Armadas con motivo de la Fiesta Nacional, que han presidido los reyes, acompañados por los príncipes de Asturias, en la madrileña Plaza de Neptuno. Borja / EFE

La austeridad volverá a ser la protagonista en el desfile militar por la Fiesta Nacional del próximo 12 de octubre, tal y como ya ocurrió en 2012, de modo que este año la parada también se limitará prácticamente al paso de unidades a pie y tampoco se podrán ver carros de combate ni 'cazas'. No en vano, el Ministerio de Defensa ha organizado un desfile que costará unos 823.000 euros, un 16% menos que el año pasado y casi un 70% menos que en 2011.

El Príncipe será el encargado de presidirlo en ausencia del Rey, aún convaleciente de la operación de cadera Todo ello añadido a la más importante novedad del desfile de este año, y es que el Príncipe será el encargado de presidirlo en ausencia del Rey, aún convaleciente de la operación de cadera a la que se sometió el pasado 24 de septiembre.

Más allá de los cambios en el protocolo que esto implica, la parada militar comenzará como suele ser habitual: Don Felipe y Doña Letizia serán recibidos por el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, y el resto de autoridades, tras lo cual se rendirán honores militares a los Príncipes de Asturias.

A continuación, tendrá lugar el izado y homenaje a la bandera, que este año, como en 2012, tampoco llegará desde el aire a manos de un especialista de la Patrulla Acrobática del Ejército del Aire como medida de ahorro. Después se hará el homenaje a los caídos, en el que se recuerda a todos los que han dado su vida por España.

A partir de ese momento dará comienzo el desfile terrestre y aéreo. La mayoría de militares que participarán en la parada, que será un número similar a los 2.600 que desfilaron el año pasado, lo harán a pie, a excepción de la unidad motorizada de la Guardia Real y la unidad de veteranos de las Fuerzas Armadas y de la Guardia Civil.

La patrulla águila, único ejercicio aéreo

En los primeros momentos del desfile podrá verse en el cielo de Madrid a la Patrulla Águila En los primeros momentos del desfile, eso sí, podrá verse en el cielo de Madrid a la Patrulla Águila, cuya participación se incluirá dentro de sus horas de vuelo y entrenamiento para que no suponga un incremento en el gasto.

Seguidamente les llegará el turno a las unidades a pie. Alumnos de las academias de oficiales y suboficiales de los Ejércitos de Tierra, del Aire y de la Armada, así como de la Guardia Civil; una compañía de la Unidad Militar de Emergencias; efectivos de las bases aéreas de Cuatro Vientos, Getafe y Torrejón (Madrid), la brigada de marinería de Unidades de la Flota de la Base Naval de Rota (Cádiz), así como la compañía de esquiadores y escaladores de la Jefatura de Tropas de Montaña.

Finalmente, desfilarán legionarios del Tercio de Viator (Almería)con su carnero, además de los Regulares de Melilla. Cerrarán la parada militar, como suele ser habitual, unidades a caballo de la Batería Real y de la Guardia Civil.

Así pues, el de este año será en general un desfile muy similar al que tuvo lugar en 2012, el primero de Pedro Morenés al frente del Ministerio de Defensa, que desde el primer momento quiso imponer el principio de la austeridad en este tipo de actos.

2,8 millones en 2011

El ahorro impuesto el año pasado fue de hasta un 65% con respecto al de la parada de 2011, el último del Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero, que se gastó unos 2,8 millones de euros en el desfile del 12 de octubre.

Ese año se aumentó el número de metros para el recorrido, lo que contrastará con el itinerario previsto para este sábado, que se ha definido entre la Plaza de Colón y el Paseo del Prado. También habrá una gran diferencia en el número de efectivos que desfilarán, que este año rondarán los 2.500 frente a los más de 3.000 que pudieron verse en 2011.

Aunque hace dos años ya se aplicaron medidas de austeridad en el gasto por la crisis con respecto a paradas anteriores, entonces desfilaron por Madrid 147 vehículos y hasta 55 medios aéreos, por lo que fue un acto radicalmente distinto al que va a tener lugar el próximo sábado.