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Hasta cinco veces mencionó el lunes el alcalde de Alcorcón, Enrique Cascallana (PSOE), la palabra «calma» durante su comparecencia pública para explicar los enfrentamientos del fin de semana entre jóvenes españoles y latinos. Ha pedido «calma» y «serenidad» una y otra vez. Pero más allá de las paredes del Ayuntamiento, en las calles de la localidad el ambiente era más bien tenso. Alcorcón era como una olla hirviendo a punto de estallar.

Por la tarde comenzó a circular una nueva convocatoria para que los jóvenes se manifiesten este sábado. «Alcorcón unido contra los Latin King. Es nuestro barrio. Quedada el 27 de enero. Esto es la guerra», decía. Pero  tanto el alcalde como la Delegación del Gobierno insisten en que en la localidad no «hay bandas».

Alcorcón unido contra los Latin King. Es nuestro barrio. Esto es la guerra

«Los jóvenes no nos juntamos ni para pedir piso. Imagina lo que ha tenido que pasar para que 500 nos hayamos echado a la calle», decía un joven embutido en un chándal azul. «Si la Policía hubiese hecho algo esto no ocurriría. Hemos decidido tomarnos la justicia por nuestra mano», advertía otro chaval con parte del rostro cubierto.

Es tal la tensión, que hasta los mayores justifican los incidentes del fin de semana que se saldaron con siete heridos y nueve detenidos, dos de ellos en la manifestación del domingo: «Nuestros chavales están hartos; Lo que ha pasado tendría que hacerlo el pueblo entero», decía Pepe, de 64 años y media vida en Alcorcón..

Sucesos poco habituales

Otros vecinos del municipio madrileño han mostrado su "preocupación" tras la concentración contra las bandas latinas celebrada el domingo en la localidad, en la que participaron unos 600 jóvenes y fueron detenidas dos personas, aunque la mayoría cree que no existe racismo en su ciudad.

Es injusto que paguen justos por pecadores, ya que hay inmigrantes que sólo vienen a labrarse un futuro

Casi todos los vecinos han calificado los hechos producidos durante el fin de semana, iniciados el sábado con una pelea multitudinaria entre un grupo de españoles y otro de suramericanos, como "muy graves", "sorprendentes" y "no muy habituales".

Los ciudadanos opinaron que es "injusto" que "paguen justos por pecadores, ya que hay inmigrantes que sólo vienen a labrarse un futuro" y que "es muy triste que se combata la violencia con más violencia".

Miedo y desprestigio

Muchos consideran que no todos los jóvenes que profirieron el domingo insultos racistas en la concentración son de Alcorcón, sino que acudieron a la ciudad "a montarla simplemente porque sí".

Tengo miedo por mis hijos porque estas bandas latinas pueden hacer mucho daño

"La imagen de Alcorcón se ha visto muy deteriorada con unas imágenes que todos hemos visto en la televisión y que nos han avergonzado", aseguró una mujer, que añadió: "tengo miedo por mis hijos porque estas bandas latinas pueden hacer mucho daño".

Algunos ciudadanos, sobre todo los más mayores, manifestaron tener "miedo" porque creen que la juventud en general es "mucho más violenta que antes", y pidieron más presencia policial en todo el municipio.

El Ayuntamiento también se ha expresado en estos términos y asegurado que todo es una exageración y que "se está magnificando".