Recientemente han comenzado las obras correspondientes a la nueva fase de restauración de la Parroquia de Santa María la Blanca, en Fuentes de Andalucía (Sevilla), un proyecto "pionero" en cuanto a la gestión de la conservación del patrimonio en la Archidiócesis.

En una nota, la Archidiócesis de Sevilla ha explicado que el presupuesto total de la segunda fase asciende a 400.000 euros, cantidad que será aportada entre la Parroquia con 300.000 euros y la Archidiócesis, los 100.000 euros restantes.

De este modo, en esta segunda fase, la empresa encargada de la ejecución de las obras ha sido Sanor Restaura, a la que se le ha sumado la colaboración de diez estudiantes universitarios de los últimos cursos de la especialidad de Conservación y Restauración, bajo la supervisión de Agustín Martín de Soto y Antonio Gamero Osuna. Así, los alumnos seleccionados han cubierto unas plazas en prácticas formativas extracurriculares, en virtud del convenio suscrito entre la Archidiócesis y la Facultad de Bellas Artes de la Universidad de Sevilla.

De esta manera, la Archidiócesis ha destacado la implicación de todas las partes, y especialmente la atención a los estudiantes por parte de la Parroquia, y en su nombre el párroco José Antonio Martínez, y del Ayuntamiento. Éste último ha provisto de material y equipamiento a todos los alumnos, a lo que hay que añadir el curso de prevención y riesgos laborales que han recibido con anterioridad.

Asimismo, en el apartado de conservación se ha tratado la "majestuosa" portada principal del templo, construido por los maestros alarifes locales, apellidados Ruiz Florindo y que data del siglo XVIII. Así, el proyecto tiene como base la recuperación de la policromía de las pinturas murales de los paramentos verticales. En estas primeras dos semanas se ha completado la limpieza de las mismas, y se ha consolidado gran parte de la superficie total.

Por su parte, se ha llevado a cabo la restauración de medio centenar de vasijas encontradas en la pasada fase, algunas de ellas datadas del siglo XVI, para su reubicación en las dependencias parroquiales una vez finalizadas las obras. Además, se ha hecho una limpieza exhaustiva de las placas lapidarias del templo, así como el desmontaje, protección y siglado de todas las puertas interiores para que no se vean afectadas durante el proceso de obras en la parroquia.

En lo referente a las obras de la fachada, se está recuperando la decoración original de la misma, para lo cual se está eliminando la superposición de capas de cal que poseía la mayor parte del muro. Por otra parte, un alto porcentaje del mortero original se encuentra disgregado y se está llevando a cabo una consolidación con materiales afines y reintegrando la superficie perdida. Así, la fachada recuperará el color y la decoración de ladrillo pintado en color rojo, y los elementos ornamentales, para lo cual se han extraídos muestras de color que serán analizadas.

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