El comité de empresa de 'Vinnell-Brown & Root Spain' (VBR), la empresa gestora del mantenimiento de la base aérea de Morón de la Frontera (Sevilla), ha exigido este martes una "confirmación por escrito" al subdirector de dicha entidad de que la "disputa doméstica" que está teniendo lugar en EEUU no va a traer "más consecuencias adversas" para los trabajadores españoles de dicho complejo militar.

Así lo ha explicado a los medios de comunicación el presidente del Comité de Empresa, José Armando Rodríguez (UGT), tras reunirse en la sede de la Cámara autonómica con los miembros del Grupo Parlamentario Socialista, quienes les han mostrado su "total apoyo" y han anunciado diversas iniciativas parlamentarias para exigir al Gobierno de la Nación que "se implique en un conflicto que necesita de la mediación del Ejecutivo central con el Gobierno de los EEUU".

Rodríguez ha recordado que el pasado jueves la directiva de VBR "amenazó" al comité de empresa con que si este 1 de octubre dejaba de recibir fondos de la Administración estadounidense dejaría "en casa" a 375 empleados y mantendría las instalaciones militares con 68 trabajadores a modo de "servicios mínimos" y que, a lo largo de la mañana de este martes, los trabajadores están intentando que se les confirme "por escrito" que esto no va a ser así porque de las "comunicaciones verbales" de los últimos días ya no se fían.

"Todo lo que no sea dejar constancia por escrito de que no va a haber consecuencias adversas para los trabajadores no nos vale después de ver como la empresa ha despedido a 200 trabajadores en tres años y tiene previsto despedir a cien más el año que viene", ha argumentado para reclamar que se ponga "negro sobre blanco" en la situación laboral de los trabajadores españoles.

El presidente del comité, que ha atribuido la "amenaza" de la empresa el jueves a un intento de coacción para que los trabajadores no presenten la demanda colectiva que anunciaron contra el último ERE y que van a interponer este jueves o viernes, también ha asegurado que sus compañeros "no se van a mover" hoy de la oficina del subdirector de VBR —"el director se fue de vacaciones a EEUU el día después de despedir a los 66 compañeros", ha apostillado— hasta que no le arranquen ese compromiso por escrito.

"No nos vamos a mover de allí y, si vemos que antes de que cierre la Inspección de Trabajo no hay nada, interpondremos una denuncia en contra de este señor (el subdirector de VBR) porque ha generado una situación de alarma que lo mismo ha sido innecesaria", ha advertido.

Sobre todo, según ha añadido, porque la situación que están viviendo los trabajadores es de "intranquilidad y total incertidumbre" y porque temen que, aun sin comunicación previa, la empresa les haya dado de baja en la Seguridad Social, algo que EEUU ya ha hecho con los funcionarios americanos que trabajan en la base, "que ya están suspendidos de empleo y sueldo con carácter indefinido".

Ante ello, Rodríguez advierte de que el comité de empresa considera que "una disputa doméstica entre demócratas y republicanos no debe tener consecuencias para unos trabajadores españoles que dependen de una empresa con CIF español y con un presupuesto cerrado en su contrato".

Así las cosas, se prevé que a lo largo de este martes el comité de empresa de VBR tenga constancia oficial de qué va a pasar con los trabajadores españoles que traban en la base aérea americana de Morón de la Frontera, donde se sigue temiendo que se aplique "un ERTE a la americana".

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