Angela Merkel ha revalidado este domingo su poder en Alemania marcando otro hito, ocho años después de convertirse en la primera mujer al frente de la Cancillería: ha logrado sus mejores resultados hasta la fecha con un 41,5% de los votos —rozando la mayoría absoluta con un 45,3% de escaños del Bundestag—, muy por encima del 35,2% obtenido en 2005 y aún mucho más del 33,8% de 2009. Por detrás de la CDU se han quedado los socialdemócratas (SPD), que han logrado un 25,7% de los votos, y la Izquierda (8,6%), que se han situado como tercera fuerza en el Bundestag. Aunque una de las grandes opciones de pacto para Merkel son Los Verdes, cuarta fuerza con un 8,4% de los votos, que podrían dar la mayoría a la canciller sin necesidad de pactar con los socialdemócratas.

Por primera vez en seis décadas, los liberales (FDP) se han quedado fuera de la tarta electoral (4,8%), un resultado catastrófico para un partido "bisagra" acostumbrado a pactar tanto con democristianos como con socialdemócratas.

Los antieuro de Alternativa para Alemania (AfD) se quedaron a las puertas de conseguir escaños (4,7%), con lo que, apenas siete meses después de su creación, el partido constató que su ideario, que incluye la salida voluntaria del euro de los países en crisis, tiene acogida entre los votantes de la primera economía europea, aunque no la suficiente como para lograr representación parlamentaria.

De este modo, el Bundestag tendrá en la próxima legislatura 630 escaños —diez más que en la actualidad—, con lo que los democristianos de Angela Merkel quedan finalmente a cinco parlamentarios de la mayoría absoluta. Según los resultados oficiales, el reparto de escaños se queda de la siguiente manera:

  • CDU/CSU: 311 escaños.
  • SPD: 192 escaños.
  • La Izquierda: 64 escaños.
  • Los Verdes: 63 escaños.

El triunfo de una líder

La victoria de los democristianos es fundamentalmente un triunfo de su líder, Angela Merkel, más que de la CDU, una formación que ha sido castigada en los últimos años en los comicios regionales, según ha opinado el investigador del Real Instituto Elcano Ignacio Molina.

Tras conocerse las primeras proyecciones, Merkel se dio un baño de masas en la sede de la CDU, y entre gritos de "Angie, Angie", subrayó el "excelente" resultado logrado por su partido y su socio bávaro (CSU) y aseguró que "actuará con responsabilidad" ante el "claro mandato" obtenido para gobernar cuatro años más. "Agradezco la confianza depositada. Este lunes abordaremos en el partido la situación, con los resultados en la mano, pero hoy —por este domingo— es ya momento de celebrarlo", dijo la canciller, intentando posponer el inevitable debate sobre cuál será su opción de gobierno para garantizar una legislatura estable.

¿Con quién pactará Merkel?

Las posibles coaliciones de Merkel son por ahora una incógnita. Aunque este domingo no ha querido dar pistas sobre con quién podría pactar —una vez descartados los liberales, que no han logrado representación parlamentaria al sacar menos del 5% necesario—, Merkel tiene encima de la mesa las siguientes opciones:

  • CDU/CSU con el SPD: es la denominada 'gran coalición'. No sería la primera vez que Merkel pacta con los socialdemócratas: esto ya ocurrió en 2005, con la llegada de Merkel a la cancillería alemana. El actual candidato socialdemócrata, Peer Steinbrück, formaba parte de esa coalición de Gobierno como ministro de Finanzas. Después de aquel 'experimento', el SPD obtuvo un resultado pésimo en las elecciones de 2009 —con un 23% de los votos—. No obstante, aun volviendo a entrar el SPD en el Gobierno, Steinbrück ha dejado ya claro que se caería en esa coalición.
  • CDU/CSU con los Verdes: es la segunda opción. Ninguno de los dos ha descartado un pacto, aunque en campaña electoral los Verdes han ido de la mano de los socialdemócratas.
  • Gobernar en minoría: es una opción que tampoco queda descartada, aunque no ha ocurrido nunca en el país.

Baja participación

Los datos oficiales han revelado una participación del 73%, que si bien ha mejorado respecto al año 2009 —cuando obtuvo su récord de abstención con una participación del 70,8%—, continúa siendo baja respecto a anteriores comicios, que rozaban el 80% —un 77,7% en 2005 y un 79,9% en 2002. Es más, ha sido el segundo peor dato de participación desde 1949.

La crisis no puede con Merkel

La popularidad de Merkel entre el electorado parece inmune a toda crítica a escala internacional, por la tenaza de la austeridad a rajatabla que ha defendido su gobierno frente a sus socios de la UE. Tampoco parece afectarle que el buen balance, en cuanto a cifras macroeconómicas, de la primera economía europea no se refleje en la microeconomía ciudadana, en medio de la creciente precarización del mercado laboral germano.

Y es que el contexto de crisis económica, que ha tumbado a grandes líderes europeos, no ha servido si no para impulsar aún más a la líder alemana de 59 años.

Gordon Brown (Reino Unido), Zapatero (España), Sócrates (Portugal), Sarkozy (Francia), Papandreu (Grecia), Berlusconi (Italia) y Monti (Italia) han caído del poder como si de un 'efecto dominó' se tratase, quemados por su gestión económica y el descontento ciudadano. Incluso Mario Monti, el tecnócrata favorito de Bruselas, no llegó a cuajar del todo al frente del Gobierno italiano.