El secretario autonómico de la Federación de Escuelas Católicas de Castilla y León (ECCyL), Antonio Guerra Pardo, ha subrayado que las donaciones voluntarias de particulares son "necesarias" para complementar las "insuficientes" dotaciones económicas que la Junta destina al mantenimiento de los centros.

Guerra Pardo ha asegurado que "no se puede poner freno" a las donaciones "porque son legales", al tiempo que ha recordado que un concierto educativo "significa" que el centro no puede cobrar por la enseñanza pero que en "todo" lo que sea servicios escolares los centros "tienen que cobrar". "No está fuera de la ley que un centro pueda recibir ayudas", ha aseverado.

En este sentido, ha señalado que una escuela concertada de la Comunidad recibe 5.870 euros al año por unidad educativa por parte de la Junta, una ayuda "insuficiente", y que con esa partida se tiene que pagar todo el mantenimiento y el personal. Además, considera que las subvenciones deberían de ser "entre un 26 y 36 por ciento más altas" y que éste ha sido el motivo de solicitar las ayudas voluntarias.

Además, ha apuntado que en la Región, los centros reciben el modelo económico de los Presupuestos del Estado y que hay diferencias con otras comunidades, como por ejemplo Baleares, donde la partida es 1.320 euros superior, un 20 por ciento más. "Castilla y León no ha aumentado las partidas de gastos de funcionamiento, en el resto sí", ha lamentado.

El secretario ha incidido en que el donativo no puede ser "obligatorio" y que ningún alumno puede ser discriminado por "pagarlo o no", al tiempo que ha respaldado el derecho del centro a solicitarlo y ha recordado que la donación contiene una exención fiscal.

El secretario ha informado de que las partidas oficiales se destinan a los profesores y a los gastos de funcionamiento mientras que, para el resto de las actividades, "son las familias las que pagan".

Además, ha señalado que la ayuda que han solicitado los centros se destina a los gastos de mantenimiento de las instalaciones y que, sin ellas, "muchos centros tendrían que cerrar". En este sentido, ha comunicado que hubo centros en el 2012 que tuvieron que solicitar un crédito para "afrontar" el comienzo del curso porque "hubo un retraso de dos meses en la dotación oficial".

Por último, Guerra Pardo ha asegurado que la Federación está "sometida a auditorias permanentes" por el hecho de recibir ayudas públicas y que, "incluso", éstas muestran "también" que son "insuficientes".

Cierre de ocho centros

En su comparecencia para valorar el inicio del curso escolar, Guerra ha aprovechado para denunciar que "por primera vez" se han cerrado ocho centros en la Comunidad, todos ellos en ámbito rural, y que el descenso de las unidades educativas respecto al año anterior se ha triplicado, hasta alcanzar un total de 157, de las cuales 81 pertenecen a la categoría de estructurales y 76 a las denominadas de 'Apoyo' a integración o minorías.

En el presente curso 2013-2014, ECCyL ha comenzado con un total de 197 centros repartidos por toda la Comunidad repartidos de la siguiente manera: once en Ávila, 33 en Burgos, 30 en León, 23 en Palencia, 30 en Salamanca, cuatro en Segovia, seis en Soria, 47 en Valladolid y 13 en Zamora.

Guerra Pardo ha reiterado que los efectos de la crisis y los "significativos" recortes presupuestarios, "30 millones de euros para el 2013", han derivado en que "por primera vez" se han cerrado centros educativos o se han unificado otros.

En este sentido, el responsable de ECCyL ha recordado que todos los centros afectados se encuentran en el ámbito rural y tenían un bajo número de alumnos, de ahí que haya lamentado la "penosa" situación en la que queda la escuela privada con la aplicación de la normativa, "de forma tan estricta". A ello ha sumado el hecho de que estos centros partan "con desventaja" por depender del transporte y del comedor, "servicios que sufragan los padres".

Además, ha indicado que "están pendientes" de resolver una serie de recursos que han presentado los centros y que "deberían" conducir a la recuperación de "entre 20 y 25 unidades".

Por otra parte, ha indicado que Escuelas Católicas ha trabajado en la "eficacia" mediante a la fusión de centros en Astorga (León), La Medalla Milagrosa y la Purísima Concepción (Ávila) y Paula Montal y La Milagrosa en Ciudad Rodrigo (Salamanca), con el objetivo de no perder presencia educativa y realizar un mejor aprovechamiento de los recursos.

Pérdida de 123 PROFESORES

El cierre de los centros ha provocado que haya una perdida de 123 profesores. En este sentido, el secretario ha señalado que todos los centros se han comprometido, a través de la firma del 'Acuerdo de Centros en Crisis', a renunciar a la libre contratación y recurrir a la bolsa de empleo que conforman los profesores que han perdido su puesto de trabajo.

"Es difícil recolocar a los profesores y hemos tenido un comienzo de curso muy complicado", ha asegurado Guerra.

Respecto al alumnado, el año anterior se produjo en aumento del 372 alumnos, un 0,37 por ciento más que en 2011, mientras que, a falta de datos de la matriculación, la variación en 2013 no parece que vaya a ser "muy significativa".

Por otra parte, el secretario ha recordado que el número de alumnos por aula en la escuela privada es superior a la pública. Así, en Primaria el ratio es de 23 alumnos por clase, cuando el máximo es de 25, y en la pública es de 16, mientras que en Secundaria es de 23, frente a 22 de la pública.

Por último, ha indicado que a pesar del cierre de centro el alumnado de la escuela privada se sitúa entre un "30 y un 36 por ciento" del total de la Comunidad y que, incluso, hay zonas en las que la oferta de la concertada "es más alta" que la de la pública.

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