El alcalde de Villarreal, Manuel Vilanova (PP), presentó ayer su dimisión en el pleno municipal «ante la presión ejercida» sobre él «y sobre el Partido Popular» a raíz de la sentencia del Tribunal Supremo que le condena por un delito de prevaricación.

Vilanova, que ha estado al frente del Ayuntamiento durante 12 años, fue condenado por la Sala de lo Penal del Tribunal Supremo (TS) el pasado 24 de noviembre a ocho años de inhabilitación especial para empleo o cargo público por un delito de prevaricación.

Desestima la sentencia emitida en septiembre de 2005 por la Audiencia Provincial de Castellón en la que absolvía al primer edil de dicho delito, así como de los delitos contra el medio ambiente y denegación de auxilio de los que fue acusado por el Ministerio Fiscal y la acusación particular en relación a la contaminación acústica que producía la empresa Rocersa ubicada en  el municipio.