Jóvenes convierten una lonja del Casco en gaztetxe
Teatro de calle en la toma del gaztetxe, el sábado. Indymedia
«Un desalojo, otra ocupación», reza el lema juvenil. El Zazpi Katu II es el quinto intento de jóvenes del Casco Viejo de Bilbao por tener su gaztetxe. Les preceden cuatro desalojos. Está en mitad de las escaleras de Solokoetxe y fue ocupado el pasado sábado por la Gazte Asanblada. Es el cuarto gaztetxe de la capital.

Este lugar le resultará familiar al Bilbao underground. Durante 25 años esta lonja de más de 200m2 fue regentada por Ehgam, la asociación de gays y lesbianas de Euskadi. Dentro estaba el bar Txokolanda.

El local llevaba dos años en desuso y ahora los jóvenes lo están arreglando. Hacen turnos día y noche para evitar un desalojo por sorpresa. Duermen allí en sacos.

Saben que necesitan ganarse a los vecinos. «Damos lo que necesita el Casco, que sólo tiene bares y tiendas. Ya hay talleres de percusión, teatro, muestras de fotos...», explica uno de los jóvenes desde la mesa informativa colocada en la puerta. Ofrece turrón duro y conversación en euskera.

Los horarios de cierre los estipularán con los vecinos y creen que el gaztetxe dará seguridad en Solokoetxe. «No será una zona apartada. Si pasara algo, ayudaríamos». Todo eso lo cuentan en una nota entregada en los portales del barrio.

Pero la humedad y el dueño son los dos enemigos que tarde o temprano aparecen en los gaztetxes. Respecto al segundo, los jóvenes dicen que han intentado localizarle sin éxito. Hasta hoy, no hay medidas contra ellos.

La puerta de la ilusión

«También hemos pensado que todos los artistas del Casco traigan aquí sus creaciones, y así esto sería un espacio bohemio...», cuenta mientras sonríe una joven del gaztetxe. Las ilusiones echan a volar en Solokoetxe. Para compartirlas, hay asambleas diarias a las ocho de la tarde en el interior de Zazpi Katu II. «La puerta está abierta a todo el mundo», anuncian.