Canciones para morirse de Risa
Su mejor arma es la risa y la utiliza a discreción.
Su mejor arma es la risa y la utiliza a discreción. Sus canciones no son políticamente correctas, pero ¿a quién le importa? Viene cargado de filosofía urbana, de la sencillez de la calle, planteando situaciones que a nadie le chirrían, que a todos nos resultan cotidianas.

Bajo su alopecia, Riki López esconde a El hombre más feliz del mundo –título de su primer disco–. Aquel al que le patinan las neuronas, tanto en sus canciones como en los monólogos que intercala entre tema y tema. Entre ellos no faltará El busto es mío, también conocida como El hombre despechado, y que le llevó a la fama este verano al convertirse en el «himno» de la selección nacional de baloncesto en el Mundial de Japón.

Él, sus gestos y su guitarra. No hace falta nada más para salir del tedio y el estrés rutinario. Todo lo necesario para acompañar a la ironía del mensaje de este cantautor, o mejor, cantahumor. Eso sí, deje fuera los prejuicios: no le servirán de nada en este espectáculo.

* Centro Cultural Provincial. C/ Ollerías, s/n. Hoy y mañana, a las 21.30 horas. Precio: 1,5 euros.

Hombre despechado

Salas como Clamores o Galileo Galilei (Madrid) lo tenían desde hace tiempo en cartel, pero Internet fue la que le lanzó a la fama. Su canción sobre un hombre ‘despechado’, que paga un aumento de pechos a su novia (que le deja por otro), llegó por la red hasta la selección de baloncesto. Gasol la cantó y el éxito vino.