Aparte de varios puñetazos en la cara, que le causaron lesiones, los detenidos le asestaron varias cuchilladas con una navaja, una de ellas a la altura del cuello, donde precisó nueve puntos de sutura. Además, la víctima presentaba cortes y pinchazos en las manos, con las que trató de protegerse. Una vez finalizada la agresión, le obligaron a permanecer en el establecimiento, pese a que estaba desangrándose. Ambos agresores han pasado a disposición judicial.