David Fernández, amigo de los espeleólogos madrileños desaparecidos el pasado sábado en el interior de la cueva Rubicera, en el Collado del Asón (Ramales de la Victoria, Cantabria) cree que el inicio del rescate de sus compañeros ha sido "lento" y la búsqueda ha estado, además, "mal organizada".

Así, cuando el rescate es "rápido, no ocurre nada", pero si es "lento", los espeleólogos pueden sufrir hipotermia y morir dentro de la cavidad, ha avisado Fernández. Y es que, a su juicio, las labores emprendidas este martes para realizar la misma ruta que los cuatro desaparecidos deberían haberse llevado a cabo el domingo. "Dos días después a lo mejor ya es demasiado tarde", ha reflexionado, después de señalar que llevaban ropa de abrigo y agua y comida, "pero no como para estar tres días" dentro.

Según ha explicado a Europa Press, los cuatro compañeros desparecidos —sus amigos Bruno, de 49 años, y Alfonso, de 45; y Joaquín e Isabel, de unos 32-33 años— pertenecientes, al igual que él, al Grupo de Espeleología de la Escuela de Minas de Madrid, habían venido a Cantabria junto a dos espeleólogos más y estaban haciendo exploraciones en cuevas de la zona del Valle de Soba.

El sábado, los cuatro entraron en la de Rubicera, para hacer una ruta que dura entre diez y doce horas. Antes de introducirse en la cavidad, dejaron aviso en un bar de la zona frecuentado por espeleólogos, el Coventosa, donde indicaron que debían estar fuera de la cueva hacia la tarde-noche de ese mismo sábado.

Al no salir, el domingo se avisó a la Guardia Civil, que movilizó a agentes del GREIM, el Grupo de Rescate e Intervención en Montaña, y a equipos de espeleosocorro, que comenzaron las labores introduciéndose en el interior de la cueva por diferentes accesos para realizar este martes la ruta completa que hicieron los cuatro desparecidos.

Pero, para David Fernández, han "tardado" en llevar a cabo este trayecto. En su opinión, para localizarles "lo primero" que hay que hacer es un recorrido por la "cueva completa", en vez de "picotear" por distintos accesos.

Muy experimentados

Según ha relatado, sus amigos son "muy experimentados" en espeleología —tanto Bruno como Alfonso pertenecen a la Junta Directiva de este grupo de la Escuela de Minas—, por lo que cree que se les ha podido atascar o perder la cuerda que llevaban para hacer los rápeles (pozos de agua) de la cueva, por lo que se habrían quedado atrapados en el interior, esperando el rescate.

Pero "si tardan" en sacarles, pueden sufrir hipotermia, pues la temperatura media de la cavidad es de unos 12 ó 13 grados centígrados, de ahí que haya pedido que se agilicen las labores de búsqueda y rescate.

Operativo de búsqueda

En el operativo de búsqueda participan efectivos del GREIM de Potes, de Mieres y Cangas de Onís (Asturias) y Sabero (León). También colaboran agentes del puesto de la Guardia Civil de Ramales y otros espeleólogos de la zona, así como miembros del Esocan, que aglutina a expertos de varios colectivos para actuar en caso de emergencia en los accidentes relacionados con las cuevas y la espeleología.

Cuenta, además, con la colaboración de Protección Civil del Gobierno de Cantabria. Así, el helicóptero del 112 ha llevado esta mañana a efectivos del GREIM hasta las inmediaciones de la cavidad.

Consulta aquí más noticias de Cantabria.