Los viticultores de la comarca malagueña de la Axarquía han iniciado en estos días la recolección anual de la uva, una de las vendimias más artesanales de Europa, ya que, debido a las grandes pendientes de los terrenos donde se encuentran las vides, que hacen imposible el acceso de cualquier tipo de vehículo o maquinaria, debe efectuarse como hace siglos, recogiendo los racimos a mano y transportándolos con la ayuda de mulos.

Municipios como El Borge, Almáchar o Cútar constituyen un ejemplo de esta singular vendimia, que es una de las más tempranas de la Europa continental y se desarrolla en una de las zonas vinícolas más antiguas del continente, que comenzó a explotarse ya en la época fenicia, cuando se trajeron los primeros viñedos a la Axarquía, y que, en la actualidad, cuenta con algunas de las cepas más viejas de España, algunas de 120 años.

Según ha informado en un comunicado la bodega Jorge Ordóñez, firma radicada en esta comarca y que exporta los vinos de Málaga a más de 30 países de Europa, Asia, África y América, los efectos de la crisis económica están provocando la recuperación de muchos de estos viñedos centenarios, y este año ya se han encargado entre 50.000 y 60.000 esquejes para plantarlos en las abruptas laderas de la comarca.

La Axarquía aglutina el 65 por ciento de las 3.000 hectáreas de viñedos de la provincia de Málaga y constituye la única zona vinícola de España con pendientes tan pronunciadas, ya que las viñas están en terrenos con un desnivel medio de entre el 40 y el 60 por ciento, que además no cuentan con bancales o terrazas, lo que favorece que la uva madure más lentamente.

La altitud a la que se sitúan los viñedos, en cotas situadas entre 400 y 900 metros, la pendiente, el ambiente seco y el resquebrajado suelo pizarroso de estos montes dan lugar a unas condiciones extremas que hacen que la producción sea muy escasa, de entre 1.000 y 2.000 kilos por hectárea, pero con la contrapartida de obtener una uva moscatel "de excepcional calidad" y con una altísima concentración de azúcares.

Con estas uvas se logra, por ejemplo, el vino seco Botani, uno de los caldos que elabora la bodega Jorge Ordóñez, o el moscatel naturalmente dulce Victoria Nº 2, único vino español que estuvo presente en la cena de la última edición de los premios Nobel, celebrada el pasado diciembre en Estocolmo (Suecia).

Este vino, que necesita casi ocho kilogramos de uva para producir una botella de 375 mililitros, constituye, según los responsables de la bodega, "una auténtica joya enológica". "Sólo unos viñedos tan especiales pueden producir un vino tan excepcional", añade el comunicado.

Concurso fotográfico

Para difundir y dar a conocer internacionalmente las particularidades de la vendimia en esta comarca malagueña, la bodega Jorge Ordóñez ha convocado, junto a la Universidad de Málaga (UMA) y la Diputación Provincial, a través de la marca 'Sabor a Málaga', el concurso fotográfico 'La Axarquía en vendimia'.

La convocatoria de la primera edición de este concurso se presenta como una forma de difundir por el mundo y preservar "la riqueza y enorme singularidad" del "inmenso, pero aún poco conocido y apreciado" patrimonio vinícola con que cuenta la Axarquía, contribuyendo así a la conservación "de este paisaje y viticultura excepcionales".

El concurso está abierto a todos los fotógrafos que deseen participar, que podrán presentar como máximo dos instantáneas, que deben ser tomadas en el tiempo que dura la vendimia, hasta el 15 de septiembre, en el área vinícola más singular de la Axarquía, que comprende los municipios de Almáchar, El Borge y Cútar. Las obras se pueden enviar hasta al 20 de septiembre a concursoscultura@uma.es

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