Villaconejos protesta contra su vecino más díscolo
Villaconejos protesta contra su vecino más díscolo (Sergio González). Sergio González

"Villaconejos quiere vivir en paz".

Ésta era la pancarta que adornaba el domingo la fachada del Ayuntamiento de Villaconejos, un municipio madrileño de casi 3.500 habitantes que se ha puesto en pie de guerra con un objetivo común:  expulsar de la localidad a Francisco Javier Bernuí Pérez, alias 'El Calvo'.

Desde primeras horas de la mañana, y en un ambiente festivo, prácticamente la totalidad de los vecinos pasaron por la Plaza Mayor del pueblo para estampar su firma en un documento que exigía a las autoridades  judiciales una "orden de alejamiento perpetuo" contra 'El Calvo' por "las continuas agresiones, amenazas y alteración del orden público".

A ver si es posible que este señor que nos incordia viva en paz, pero fuera de aquí

A las 12.15, tras la salida de misa y cuando la afluencia en la plaza era mayor, varios manifestantes mostraron fotocopias con un mismo mensaje, "Villaconejos unido quiere la paz", mientras su alcalde, Lope Benavente (PSOE) , exponía el sentir popular desde la puerta del ¨Consistorio.

"Esta manifestación ha sido convocada para expresar a toda España la unión de un pueblo por defender la convivencia pacífica", explicó el alcalde. "A ver si es posible que el señor que nos incordia viva en paz, pero fuera de aquí", añadió, antes de dar paso a un minuto de silencio que fue precedido por los gritos de "Que se vaya" y "Fuera, fuera" de los asistentes.

El pasado 30 de diciembre 'El Calvo' reunió a un grupo de amigos para dar una paliza a un joven del pueblo que se había enfrentado a él unos días antes y, al no encontrarle, optaron por destrozar el bar a donde fueron a buscarle.

Este suceso provocó que unos 200 jóvenes de Villaconejos se tomaran la justicia por su mano e incendiaran la casa de Bernuí, donde se encontraban su esposa y sus suegros, y trataran después de impedir el trabajo de los bomberos para apagar el fuego.

Este odio se remonta a cinco años atrás, cuando El Calvo, que cumple condena en tercer grado por un secuestro, se instaló en Villaconejos sembrando, según los vecinos, "el terror".