Hasta 60.000 inmigrantes (6.000 de ellos, ecuatorianos) se han quedado colgados en sus destinos sin poder regresar a España, según las estimaciones de las asociaciones que representan a estos colectivos. La suspensión de operaciones de la aerolínea el pasado 15 de diciembre les dejó sin billete de vuelta, con el consiguiente problema del permiso de residencia y de trabajo.