Sadam Husein, ahorcado
Sadam Huseín fue ahorcado con la soga que se utilizó en más ocasiones para ejecuciones durante su régimen. EFE

La ejecución mediante ahorcamiento hoy del depuesto presidente iraquí Sadam Husein, suscitó el temor a un recrudecimiento de la violencia en el país, expresiones de condena o alegría y un generalizado llamamiento a la reconciliación en Irak.

Al poco de conocerse la ejecución del ex dictador iraquí, el presidente estadounidense, George W. Bush, aseguró que había tenido "un juicio justo" en un comunicado difundido por la Casa Blanca.

Rechazo de países árabes y europeo

Sin embargo, además de las opiniones contrarias a la legalidad del juicio e imparcialidad del tribunal, se sumaron innumerables muestras de rechazo a la pena capital, tanto de países contrarios a la pena de muerte como de los defensores de Sadam Husein, como el líder libio, Muamar Gadafi, quien decretó tres días de luto y suspendió la fiesta musulmana del Cordero.

La celebración hoy de la principal festividad musulmana atenuó hoy el impacto de la noticia

Precisamente la celebración hoy en numerosos países de la región de la principal festividad musulmana atenuó el impacto de la noticia, aunque en la calles de Oriente Medio los chiíes celebraban la desaparición del ex mandatario suní, que había ahogado en sangre revueltas kurdas y chiíes.

En China, país donde rige la pena de muerte, el Ministerio de Asuntos Exteriores afirmó que espera que Irak "pueda lograr la estabilidad y el desarrollo", pero evitó hacer calificaciones de ningún tipo sobre la figura del ex dictador iraquí.

En el vecino Irán, el presidente de la comisión de Seguridad Nacional y la Política Exterior del Parlamento, Alaedin Boruyerdi, felicitó "al pueblo iraní y a los mártires de la guerra" entre Irán e Irak (1980-1988), por la desaparición de Sadam Husein.

"Felicito al gran pueblo iraní, especialmente a los familiares de los mártires, las víctimas y los desaparecidos (de la guerra), por la muerte del principal culpable de numerosos crímenes contra Irán", dijo Boruyerdi en declaraciones a la agencia Estudiantil de Noticias de Irán ISNA.

Moscú alerta de que la ejecución puede agravar la situación político-militar

En Moscú, el Ministerio de Asuntos Exteriores lamentó la ejecución y advirtió de que "puede conducir al agravamiento de la situación político-militar y de las tensiones confesionales" en Irak.

"Rusia, como muchos otros países, se opone a la aplicación de la pena de muerte, independientemente de las causas que motiven la adopción de las decisiones judiciales", dijo Mijáil Kaminin, el portavoz de Asuntos Exteriores, citado por la agencia oficial rusa Itar-Tass.

Oposición 'general' a la pena capital

Al igual que el temor a una intensificación de la violencia, otros gobiernos reiteraron como ya habían hecho las organizaciones defensoras de los derechos humanos, su oposición a la pena capital, así como sus dudas sobre el juicio y la invitación a la reconciliación.

Francia "tomó nota" de la ejecución y llamó a los iraquíes a "mirar al futuro y a trabajar por la reconciliación y la unidad nacional".

"Más que nunca, el objetivo debe ser el retorno a la plena soberanía y la estabilidad de Irak", subrayó el Ministerio francés de Asuntos Exteriores en un breve comunicado, que recuerda que "como el conjunto de sus socios europeos" aboga por la abolición universal de la pena de muerte.

Esa misma posición fue expresada por el Gobierno alemán que reiteró su rechazo general a la pena de muerte "sin importar donde se aplique" aunque manifestó su comprensión con el pueblo iraquí.

"Comprendemos los sentimientos del pueblo iraquí y ni cabe ninguna duda sobre los crímenes de Sadam Husein", manifestó el ministro adjunto de Asuntos Exteriores, Gernot Erler, en declaraciones a diversas radios.

La Iglesia siempre se ha opuesto a la pena de muerte, también en este caso

El Vaticano, a través del portavoz de la oficina de prensa, Federico Lombardi, subrayó la preocupación ante un posible recrudecimiento de la violencia con más venganzas en el país y calificó como "trágica" la ejecución.

En declaraciones a Radio Vaticano, Lombardi recordó que la Iglesia Católica se ha opuesto siempre a la pena de muerte, también en este caso, y consideró lo ocurrido "un motivo de tristeza, aunque se trate de una persona culpable de con graves delitos".

El primer ministro japonés, Shinzo Abe, reiteró que su país continuará apoyando a Irak tras la ejecución del ex presidente Sadam Husein.

"Japón espera que la estabilidad llegue a Irak y continuará brindado su apoyo a ese país junto a la comunidad internacional", según un comunicado difundido por la agencia local Kyodo.