La Obra Social de Caja Inmaculada (CAI) ha concedido a la Agrupación de Personas Sordas de Zaragoza y Aragón (ASZA) una ayuda de 7.000 euros para impulsar actividades que faciliten la integración social de las personas sordas o con discapacidad auditiva.

El convenio ha sido firmado por la directora de la Obra Social de CAI, María González, y el presidente de ASZA, y Eduardo Estella.

De esta forma, se garantiza la continuidad de algunos de los proyectos sociales y formativos más importantes de la agrupación para la atención integral de la persona sorda y la supresión de las barreras de comunicación.

ASZA cuenta con más de 500 socios, si bien sus programas benefician a cerca de 4.000 personas sordas o con dificultades auditivas. Entre lo servicios con mayor demanda entre sus usuarios figuran los de atención psicosocial; intermediación laboral; mediación en comunicación mediante intérpretes de lengua de signos; dinamización sociocultural; y el de apoyo técnico para la supresión de barreras de comunicación.

La colaboración entre ambas entidades se remonta a 1991, cuando CAI cedió los locales que albergan la actual sede social de la agrupación, en la zaragozana calle San Voto.

Además, desde entonces, la Obra Social destina ayudas anuales para sostener sus actividades, con una aportación total hasta la fecha de más de 217.000 euros.

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