Durao Barroso
El presidente de la Comisión Europea, José Manuel Durao Barroso, durante la rueda de prensa que ha ofrecido en Bruselas. HOSLET / EFE

La Comisión Europea (CE) exigió este viernes a Estados Unidos total transparencia sobre la aplicación de los acuerdos que mantiene con Europa para el control de datos en la lucha contra el terrorismo y advirtió de que si eso no ocurre, tendrá que reconsiderar los convenios.

"Necesitamos completa transparencia y la máxima información sobre los programas", subrayó el portavoz europeo de Interior, Michele Cercone, que avisó de que si Bruselas "no puede demostrar los beneficios" de esos acuerdos para sus ciudadanos y una aplicación "en total cumplimiento de la ley", se verá obligada a reconsiderar su continuidad.

El portavoz informó de que la próxima semana expertos de la CE analizarán en Washington la aplicación del acuerdo sobre el registro de datos de pasajeros aéreos (PNR, en sus siglas en inglés) y del pacto para el rastreo de la financiación de grupos terroristas.

Plena tensión entre EE UU y Europa por el supuesto espionaje estadounidense

Esa cita, ya prevista antes de la reciente polémica por los programas de espionaje estadounidenses, debe servir para probar la valía de los programas y su total legalidad, según Bruselas.

"Tenemos que demostrar que estas herramientas operativas siguen ofreciendo beneficios a nuestra seguridad y que las estrictas salvaguardas que las acompañan se respetan totalmente", explicó Cercone, que explicó que la comisaria competente, Cecilia Mälmstrom, ha escrito al respecto a su homólogo estadounidense.

"Considerando el contexto en que esta conversación va a tener lugar, esperamos total cooperación por parte de EE UU para ofrecer y compartir toda la información relevante", señaló el portavoz, en referencia a las tensiones creadas por las revelaciones del excolaborador de la CIA Edward Snowden.

Según Cercone, si no se logra demostrar la utilidad y la legalidad de dichos programas su "credibilidad se vería seriamente afectada".

"En ese caso, nos veríamos obligados a considerar si las condiciones para su aplicación se siguen cumpliendo", advirtió.

El portavoz recordó que el acuerdo PNR y el de seguimiento de la financiación terrorista "protegen de forma equilibrada" los intereses de seguridad comunes de la UE y EE UU y al mismo tiempo los "derechos fundamentales de nuestros ciudadanos".

En el caso del PNR, la misión europea que viajará a Washington la próxima semana debe llevar a cabo la primera revisión del acuerdo, prevista para un año después de su entrada en vigor, explicó Cercone.

Ese pacto, que obliga a las compañías aéreas a remitir a las autoridades estadounidenses los datos de los pasajeros aéreos que vuelan al país, fue cerrado el pasado año para sustituir a otro acuerdo anterior, de 2007, e incluir mayores garantías para la privacidad.

Necesitamos completa transparencia y la máxima información sobre los programas

El primer convenio de ese tipo, firmado en 2004 en respuesta a los atentados del 11 de septiembre de 2001, fue anulado por la Justicia europea tras una demanda de la Eurocámara, que consideraba que tanto la Comisión como el Consejo se habían extralimitado en sus competencias en la negociación del acuerdo y habían violado los derechos fundamentales.

El otro convenio en cuestión, también conocido como acuerdo Swift y que prevé la cesión de datos bancarios en el marco de la lucha antiterrorista, también ha sido objeto de numerosas polémicas, pues el Parlamento Europeo forzó la supresión de un primer pacto por considerar que no ofrecía suficientes garantías.

Los técnicos europeos deben finalizar en Washington un informe de evaluación conjunta sobre la aplicación del acuerdo, indicó el portavoz.

Las conversaciones de la próxima semana tendrán lugar en plena tensión entre EE UU y Europa por el supuesto espionaje estadounidense a instituciones y gobiernos del continente.

La polémica ha llevado a las dos partes a poner en marcha un grupo de expertos en el que se analizarán de forma urgente todas las cuestiones relacionadas con las revelaciones hechas por Snowden, tanto sobre el control de datos cibernéticos de los ciudadanos como sobre las supuestas escuchas a las autoridades.