Passos Coelho
El primer ministro portugués, Pedro Passos Coelho. EFE

El primer ministro portugués, el conservador Pedro Passos Coelho, no dio por cerrada la crisis política en su país y anunció que hay una fórmula para garantizar la estabilidad del Gobierno pero debe ser "profundizada".

La crisis política abierta en Portugal se desencadenó con la dimisión de dos ministros

Después de tres rondas de conversaciones con el dimisionario titular de Asuntos Exteriores, Paulo Portas, líder del partido que le da mayoría parlamentaria, y un encuentro con el jefe del Estado, Aníbal Cavaco Silva, el primer ministro anunció que seguirán los contactos en busca de "condiciones" para gobernar.

En una breve y confusa declaración a los periodistas tras la audiencia con Cavaco, el primer ministro declaró que "será encontrada una forma de poder garantizar el apoyo político del CDS-PP al Gobierno y, en esa medida garantizar la estabilidad política del país".

La renuncia de Portas "no afecta" al respaldo de su partido, el Centro Democrático Social Partido Popular (CDS-PP, democristiano), al Gobierno, agregó. Esa formación y el Partido Social Demócrata (PSD, centroderecha) de Passos Coelho buscarán "la mejor fórmula" de garantizarlo, informó el primer ministro, que no aceptó preguntas de los periodistas.

La crisis política abierta en Portugal se desencadenó el martes con la dimisión de Portas, que justificó su decisión por no estar de acuerdo con el jefe del Ejecutivo en el nombramiento de la nueva ministra de Finanzas, Maria Luís Albuquerque. La que fuera secretaria de Estado del Tesoro tomó posesión apenas una hora después de que se hiciera pública la salida de Portas, cuya renuncia pese a ser "irrevocable" fue rechazada por Passos Coelho en un discurso al país en el que exhortó a recuperar el consenso en el seno de la alianza de Gobierno.