Tras conocer la noticia, algunas embarazadas están intentando retrasar sus partos para poder acogerse al nuevo proyecto, que contempla ayudas económicas de hasta 25.200 euros para las parejas que tengan hijos el próximo año.

Los médicos no creen que estas mujeres vayan a poner la vida de sus bebés en peligro por conseguir más dinero. Han recomendado que no tomen ningún tipo de medicamento para retrasar el parto, aunque algunas ya lo intentan tomando vino tinto o haciendo ejercicio físico.