Felipe de Bélgica
Felipe de Bélgica y su esposa, Matilde. EFE

El príncipe Felipe, que será rey de los belgas el próximo 21 de julio, aseguró este jueves que es "consciente" de las responsabilidades que tiene por delante, tras el anuncio de abdicación de su padre, Alberto II.

Seguiré empleándome con todo el corazón. Hasta el 21 de julio "Hoy quiero rendir homenaje al rey por sus veinte años de reinado", dijo el duque de Brabante y heredero de la corona belga a su llegada en Amberes (noroeste) a una conferencia sobre la evolución de la vegetación terrestre observada desde el espacio organizada por la Agencia Espacial Europea (ESA).

"Soy muy consciente de las responsabilidades que tengo. Seguiré empleándome con todo el corazón. Hasta el 21 de julio", dijo el príncipe Felipe a la prensa en sus primeras palabras en público tras el anuncio que hizo el miércoles su padre.

El rey Alberto II de Bélgica sorprendió el miércoles al país al anunciar por motivos "de edad y de salud" su abdicación el próximo 21 de julio en su primogénito, el príncipe Felipe, de quien subrayó su pleno compromiso y su preparación para tomar el relevo al frente de la monarquía. Este relevo al frente de la monarquía belga se producirá el día de la fiesta nacional y en que se cumple el veinte aniversario de la llegada al trono de Alberto II.

"El futuro del país está en buenas manos", aseguró el rey de los belgas durante su alocución al país en francés, neerlandés y alemán, los idiomas oficiales de Bélgica, y en el que afirmó que "mi edad y mi salud no me permiten ejercer mi función como quisiera".

Implicaciones políticas de la abdicación

Precisamente los medios de comunicación belgas reflexionan este jueves sobre las implicaciones políticas de la abdicación del rey Alberto II y se plantean si el príncipe Felipe está preparado para ser el próximo Jefe del Estado y gestionar cuestiones como el nacionalismo flamenco.

El diario francófono La Libre Belgique habla abiertamente sobre cómo deberá el príncipe Felipe convencer a los nacionalistas flamencos de su capacidad para reinar.

Ese medio asegura que si los políticos del país deseaban que Alberto II continuase como monarca hasta las elecciones federales de 2014 es precisamente por las dudas de que su sucesor pueda ser visto como un interlocutor legítimo.

Algunos medios dudan que su sucesor pueda ser visto como un interlocutor legítimo para los nacionalistas flamencosPor su parte, el ministro de Asuntos Exteriores belga, Didier Reynders, afirmó en declaraciones a la radiotelevisión francófona RTL que el príncipe Felipe "está preparado" y consideró que el cambio puede ser positivo porque el rey se encontraba ya fatigado para ciertos actos oficiales.

Reynders dijo entender la inquietud que produce el cambio en los ciudadanos, pero recordó que hace veinte años cuando Alberto II accedió al trono en sustitución del rey Balduino el sentimiento fue el mismo.

Alberto de Sajonia-Coburgo-Gotha, casado con la princesa italiana Paola Ruffo di Calabria y padre de tres hijos, accedió al trono belga a los 59 años, tras el fallecimiento, en 1993, de su hermano mayor, Balduino II.

El presidente de los democristianos flamencos (CD&V), Wouter Beke, por su parte, sostuvo que aunque es partidario de que el próximo rey desempeñe un papel más protocolario, en la actualidad el cambio es constitucionalmente imposible, por lo que el debate tendrá que producirse tras las elecciones de mayo del año que viene, según el diario De Standaard.

Alberto perderá su inmunidad

El diario flamenco De Morgen, que desplaza notablemente la noticia de la abdicación en su página web, dedica uno de sus artículos de este jueves a la pérdida de inmunidad del rey Alberto II a raíz de su renuncia, en relación al caso de la reclamación de paternidad que ante la justicia belga ha planteado su supuesta hija de 45 año, Delphine Boel.

El príncipe heredero está casado con la condesa Matilde d'Udekem d'Acoz y son padres de los príncipes Elisabeth, de 11 años; Gabriel, de 9; Emmanuel, de 7 y Eléonore, de 5