Nueve de cada diez jóvenes rechazan las medidas de carácter prohibitivo respecto al consumo de alcohol, al considerar que pueden provocar conductas contrarias a las deseadas, según el estudio Jóvenes y alcohol. 2006, elaborado por Quota Research.
El 53% de la población menor de 30 años cree que no basta con prohibir, y la gran mayoría (94%)  cree necesaria una educación en el consumo responsable. Asimismo, la población general considera una alternativa a las restricciones el diálogo y un mayor contacto con los hijos, así como el ejemplo que ofrecen los adultos.

Además, un 77% opina que las leyes deberían diferenciar entre los diferentes tipos de bebidas; es decir, entre las de baja graduación alcohólica (vino, cerveza y sidra) y las de alta (ron, whisky, vodka, etc.). Este mismo porcentaje confiesa haber consumido alcohol en los últimos 30 días.

Suben las copas y baja la cerveza

El último informe del Observatorio Español sobre Drogas refleja que desde 1996 ha aumentado entre los jóvenes un 19,67% el consumo de combinados durante los fines de semana, mientras que el de cerveza ha experimentado un descenso del 27,29%. Por otra parte, a la hora de beber en la calle o hacer botellón, los jóvenes prefieren las bebidas de alta graduación (47%), que consumen preferentemente (73%) los fines de semana.