La defensa de la expresidenta del Parlament y del Consell de Mallorca, Maria Antònia Munar, ejercida por el penalista José Antonio Choclán, ha identificado el desarrollo del juicio del caso Can Domenge como un "proceso inquisitivo premoderno" contra su patrocinada, citando para reforzar sus argumentaciones parte del contenido del 'Manual de Inquisidores', de Nicolau Eymeric, y recriminando que la celebración del sistema "ha pervertido el sistema y nos ha generado evidente indefensión".

Tal y como ha puesto de manifiesto durante la exposición de su informe final, en ningún documento ni prueba practicada ha aparecido el nombre de Munar como tampoco ninguno de los demás acusados, salvo el exconseller insular de Territorio Bartomeu Vicens -para quien la Fiscalía ha rebajado su petición de pena de seis años a ocho meses de prisión-, "ha mencionado una posible participación en los hechos".

"Si hay que absolverla, se le absuelve, porque cuando hay que absolver hay que proceder a ello, aunque la acusada se llame Munar", ha recalcado en este sentido el letrado, quien ha aseverado que la aportación de Vicens a este proceso "ha sido cero", considerando en este sentido que "no estamos ante un colaborador de la Justicia en el sentido típico de alguien cuya aportación supone un medio de investigación de cara a desmantelar una organización delictiva y prevenir futuros delitos".

Por el contrario, ha considerado que el testimonio de Vicens fue "buscado días antes del juicio ante la clamorosa falta de pruebas", lo que a su juicio ha llevado a la Fiscalía a "buscar un testimonio provocador". Y sin embargo, ha recalcado, se le ha otorgado al exconseller un beneficio procesal "extraordinario".