Sadam Husein
Sadam Husein, testificando en el juicio. Aechivo

El Tribunal de Casación Iraquí confirmó el martes la pena de muerte para el ex dictador iraquí Sadam Husein.

El pasado 5 de noviembre, Sadam fue condenado a morir colgado por la muerte en 1982 de 148 chiíes, masacre conocida como el caso Duyail, y sus abogados recurrieron la sentencia.

El tribunal decidió castigar también con la pena capital a dos de los más directos colaboradores del dictador, su hermanastro Barzan al Tikriti, por entonces responsable de los servicios secretos, así como Awad Hamad al Bandar.

Este último era jefe del tribunal que condenó a muerte a los vecinos de Al-Duyail en represalia por un atentado perpetrado contra Sadam Husein cuando atravesaba esta localidad situada a 70 kilómetros al norte de Bagdad.

¿Y ahora qué?

El consejero de la Seguridad Nacional iraquí, Muafaq al Rabie, citado por la televisión estatal Al Iraquiya, afirmó que, según la ley iraquí, la sentencia podría ser aplicada en los próximos 30 días.

Fuentes judiciales iraquíes dijeron hace dos semanas al diario local Sabah que la Justicia estudia la posibilidad de aplicar la sentencia "inmediatamente tras su ratificación", y que Sadam, Barzan y Al Badar "serán ejecutados, probablemente, en un mismo día".  

Por el momento la sentencia tiene que volver al Tribunal Especial que dictó la condena que a su vez las remite al presidente de la República para que sean ratificadas.

Se da la particularidad de que el presidente de la República, Yalal Talabani, es contrario a la pena de muerte y ha advertido que no piensa asistir a la ejecución de Sadam, aunque también ha dicho que no se opondrá a la decisión que tome el tribunal.

La Casa Blanca ha calificado la condena de "hito histórico", mientras que varias asociaciones de Derechos Humanos piden una moratoria.