Condenan a Sanidad por el fallecimiento por cáncer de mama de una valenciana a la que se denegó una mamografía
Los padres de Ana, junto a su fotografía, en su domicilio de Valencia. BIEL ALIÑO

"Mi hija me dijo antes de morir que siguiera hasta el final con la denuncia y que la difundiera por si servía de ayuda a otras personas en situación parecida, y es lo que hemos hecho". Este es el duro testimonio de José Claver, padre de Ana, una chica de Valencia que perdió la vida en 2009 con tan solo 29 años de edad después de una dura batalla de dos años contra un cáncer de mama. Lo llevó con enorme entereza sabiendo que no se iba a curar, algo que nosotros no queríamos asumir

Una enfermedad que hubiera tenido posibilidades de superar si le hubieran hecho una mamografía que pidió su médico de cabecera y que le negaron en el Hospital General.

Por este motivo, el Tribunal Superior de Justicia de la Comunitat Valenciana (TSJCV) acaba de condenar a la Conselleria de Sanidad a indemnizar a la familia de Ana con 135.000 euros al considerar que hubo "una mala praxis", tal y como reza la sentencia.

Según ha detallado José Claver a 20 minutos, su hija acudió en 2006 al médico de cabecera aquejada de unos dolores en un pecho: "Tenía un bulto y, ante los síntomas que presentaba, decidió que lo mejor era que se hiciera una mamografía aun sabiendo que la edad de Ana (entonces tenía 26 años) no es la más idónea para este tipo de pruebas".

Sin embargo, Claver explica que, cuando acudió al Hospital General, "la radióloga no quiso hacerle esta prueba" argumentando que era muy joven, y se la cambió por una ecografía en la que no se le detectó "ninguna anomalía".

Cáncer de grado 4

Claver no sale de asombro, ya que después recuerda que Ana estuvo hasta "dos veces" ingresada en el centro por los intensos dolores que padecía: "A pesar de las pruebas y el bulto que tenía siguieron sin hacerle la mamografía".

Así, fue a finales de 2007 cuando la trató un oncólogo del mismo hospital y le detectó un cáncer de grado 4 con metástasis, es decir, "que ya lo tenía extendido por todo su cuerpo", comenta Jose visiblemente emocionado.

Sanidad no recurrirá

Y es que su hija hubiera tenido "muchas posibilidades de superar la enfermedad si se la hubieran detectado un año antes, cuando le negaron la mamografía". De hecho, así lo advirtió el informe pericial solicitado a un oncólogo, incluido en la sentencia. Por su parte, la Conselleria de Sanidad, que no va a recurrir la sentencia, ha defendido que "las sociedades científicas indican que en mujeres menores de 35 años la exploración aconsejada es la ecografía".

Pese al duro golpe que supuso el diagnóstico tanto para el marido de Ana como para sus padres y sus dos hermanos, José explica que su hija resistió dos años a base de quimioterapia pelando hasta el final: "Lo llevó con enorme entereza sabiendo que no se iba a curar, algo que nosotros no queríamos asumir, siempre tuvimos esperanzas hasta que nos dejó”, explica entre sollozos.

La hermana de Ana faltó un año después

La vida ha golpeado duro a esta familia valenciana. Tan solo un año después de fallecer Ana, faltó su hija mayor a los 34 años de una necrosis. Al año siguiente, a él le operaron a corazón abierto de una insuficiencia cardíaca y le pusieron 5 bypass.

Pese a todo, José no pierde el buen humor ni las ganas de seguir adelante: “Tenemos otro hijo de 25 años que es un ejemplo de superación, porque con todo lo que ha pasado va a terminar la carrera de Ingeniería Química. También dos nietos de mi hija mayor, que son un regalo del cielo”.

Así, aunque cada día que se levanta de la cama no puede evitar acordarse de sus dos hijas y, como él dice, se le cae “el mundo encima”, asegura que tanto su hijo como sus nietos son sus principales motivaciones para seguir peleando cada día.

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