C.Pego dice que se accedió a la fusión tras reunirse con regulador y Xunta y que fracasó por el cambio normativo

Pide "disculpas" por las preferentes y defiende la legalidad de su contrato y que no se fue de la caja "por voluntad propia"
José Luis Pego
José Luis Pego
EUROPA PRESS

El exdirector general de Caixanova y de Novacaixagalicia, José Luis Pego, ha asegurado que la entidad a la que él pertenecía apostaba por un SIP, la cual consideraba que podría permitir tener una entidad vinculada a Galicia, pero ha explicado que se accedió a una fusión tras varias reuniones, la primera de ellas "de las cajas con las instituciones supervisoras gallegas y españolas", es decir, el Banco de España y la Xunta.

Durante su comparecencia en la comisión de investigación de las cajas, que ha cerrado con la suya la de los exdirectivos de las entidades llamados a este órgano, Pego ha afirmado que en esa reunión de febrero de 2010 se les indicó que la operación de ventas de oficinas "estaba en marcha", y que ello significaría el traspaso a la compradora de entre 9.500 y 10.500 millones de euros en préstamos, entre otras operaciones.

También, ha continuado, le reportarían a la entidad vendedora alrededor de 7.500 millones de euros de liquidez y la reducción de los activos ponderados en 7.000 millones de euros. Asimismo, supondría una reducción de mora de 408 millones, entre otras cuestiones.

En esa reunión, ha relatado, a Caixanova se le comunicó que la operación de fusión "es factible" y se le pide que "reconsidere el análisis y la postura sobre la fusión".

Por otro lado, señaló que la caja del sur propuso que, para analizar la viabilidad de la integración con Caixa Galicia, se realizase "una auditoría de fusión", pero ha dicho que ésta "devino en una due diligence", que realizó KPMG y que "nunca" se les dio a conocer, "pese a haberla pedido".

Pego ha indicado que tuvo otras dos reuniones más, en marzo de 2010 en Madrid en la que se les solicita "participar en la operación de fusión de las cajas gallegas que contribuiría a reforzar el proceso de fusión y ayudaría el posicionamiento internacional de la economía española". "Nos plantean que es la única alternativa que ellos pueden contemplar", ha afirmado, al respecto de una reunión en la que les afirmaron que hay "varias entidades interesadas" en la operación.

Además, asegura que "sin haberlo pedido" también se les dice que el equipo gestor de Caixanova sería el que integraría la fusión porque tenían "confianza". "Nos dicen que hay partido y nos animan a jugarlo", ha subrayado.

Dijeron que necesitarían más fondos

A mediados de marzo de 2010, Caixanova informó de que necesitarían más ayudas de las que el FROB les podía otorgar (en función del máximo permitido), indicó Pego, pero la respuesta —ha continuado— fue que "no", que con la venta de la red y las ayudas máximas del FROB la fusión "podía ser viable".

"Después de múltiples reuniones y negociaciones en ambiente muy tensionado", añadió Pego, Caixanova "acepta a finales de marzo explorar las posibilidades de hacer una fusión". En la negociación, "cambian las circunstancias", y finalmente "se acepta la paridad" con Caixa Galicia.

"FRACASO"

El exdirector general de Caixanova explicó que el plan de integración "descansaba" en buena parte en la venta de la red de oficinas y, en su intervención, tras asegurar que finalmente se aceptó la fusión "por responsabilidad institucional", aseguró que uno de los factores por los que fracasó la fusión fue que no se consiguió esta venta de la red de oficinas.

Para esta operación, había inicialmente un plazo de cinco años, aunque "la fusión duró nueve meses", recordó José Luis Pego, quien apuntó, a mayores, que el precio que se les ofrecía por esa venta "no compensaba", porque era menor de lo que costaba seguir con ellas.

Además, otro de los motivos, según ha esgrimido, se debió a los cambios normativos, concretamente el de febrero de 2011, que afectaron "de forma brutal" a las cajas; así como otra de las causas expuestas fue que no se produjo "la recuperación en V" esperada.

INDEMNIZACIÓN

Sobre su situación personal y su salida de Novacaixagalicia no ha querido entrar en detalles por consejo de sus abogados, pero sí ha indicado que "48 horas antes" de que la entidad fusionada se convirtiese en banco, el presidente prescindió de él alegando que los fondos de inversión americanos que iban a entrar "querían caras nuevas" porque las cajas "tenían mala imagen".

"Comunico el tema de los contratos, y me dicen que los contratos están para cumplirse", ha relatado, para afirmar que sus relaciones laborales era "legales" y que "los conocían todos los que querían conocerlos", así como eran "ejecutados por la autorización de quien tenía que autorizarlos". "No me voy por voluntad propia, me voy porque me lo dicen", afirmó en referencia a su paso por Novacaixagalicia.

También comentó que es partidario de que "su mano izquierda no debe saber lo que iba a hacer su mano derecha". "Yo tengo decidido conmigo mismo (lo que haré) y lo aplicaré de la manera que las personas que me conocen saben que la aplicaría siempre", ha apostillado sobre su futuro al ser preguntado por la diputada nacionalista Carme Adán si va a devolver el dinero cobrado en su salida de la caja.

PREFERENTES

En cuanto a la comercialización de participaciones preferentes, José Luis Pego ha pedido "disculpas a toda la sociedad gallega" por lo que llamó "errores nunca conscientes", donde incluyó la venta de participaciones preferentes, aunque dijo que su comercialización se hizo de "buena fe".

"Prueba" de esa intención en la circular que él firmó en 2009, dijo, es "el número de empleados afectados" , y ha negado que en Caixanova se premiase a los trabajadores que vendían mayor volumen de preferentes, ya que la retribución variable se basaba en un sistema de valoración a partir de 10 factores.

En relación a este punto, y en consonancia con los demás comparecientes a lo largo de esta jornada, también ha subrayado que se cumplió "la absoluta legalidad y los requerimientos normativos exigidos" para la comercialización de estos productos.

"No tomamos nunca ninguna decisión que pensásemos que iba a perjudicar a nadie ni que iba a beneficiar particularmente a personas en detrimento de otras. La buena fe, tienen que creerme, que existió siempre", ha insistido en su intervención.

Sobre si debe seguir el arbitraje, como planteó el socialista Abel Losada, ha manifestado que "ignora" las decisiones del nuevo banco, y ha dicho que "no puede responder". Previamente, y después de asegurar que había sentencias que estaban dando la razón a los preferentistas, afirmó que "no sería" él quien "contradijese" los fallos judiciales.

Intervenciones de los grupos

Por parte del BNG, Carme Adán ha sostenido que "la sociedad no puede entender que aquellas personas que pilotaron las naves" y dejaron "una situación ruinosa" sean "premiadas con contratos millonarios".

En su turno, el representante de AGE, Xabier Ron, ha vuelto a reprochar el "secretismo" que "limita" el trabajo de la comisión y ha protestado que la percepción es que "nadie es responsable de la fusión, de la asignación de indemnizaciones millonarias ni en el proceso de comercialización de preferentes".

En nombre del PSdeG, Abel Losada ha considerado que "el fracaso de la fusión es evidente" y que el proceso estaba "viciado desde el principio" y mostró un "claro dirigismo político". "Me ratifico en lo que vengo diciendo: no fue el interés general lo que movió a la Xunta, fue el interés de parte y político de proteger a alguien en detrimento de otros", ha señalado tras escuchar a Pego.

Por último, el portavoz del PPdeG, Pedro Puy, ha considerado que "le honran" las disculpas pedidas y, asimismo, pidió que aclarara lo que consideró como insinuaciones de que los SIP estudiados son los que actualmente han dado como resultado Liberbank o BMN y ha sostenido que los populares se opusieron a las fusiones frías porque "se iban a convertir en otra cosa".

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