La muerte le llegó al desplegar sus alas. Un joven rumano de 23 años murió el miércoles en Mungia en un accidente laboral. Según informó ayer Osalan, había llegado hace una semana a Euskadi y era su tercer día de trabajo. Es la segunda muerte laboral esta semana en Euskadi.

Osalan, el Instituto vasco de Seguridad y Salud Laboral, precisó que el joven estaba trabajando con un martillo automático en la construcción de una vivienda en Gamiz. Por causas desconocidas, un clavo se le incrustó en el pecho, por lo que tuvo que ser trasladado al ambulatorio de Mungia. Allí murió momentos después.

La duda ahora es saber si el joven tenía permiso de trabajo. Ni Osalan ni sindicatos conocían ayer esta información. El caso es que aunque Rumanía entra el próximo 1 de enero en Europa, a sus ciudadanos no se les darán los papeles para trabajar hasta dentro de dos años.

Aún no está confirmada la empresa para la que trabajaba, aunque el informe preliminar de Osalan recoge a Copremad Norte S. L. Hasta octubre, han muerto 51 trabajadores en accidente laboral en Euskadi.

Quemado con ácido

Otro joven de 25 años resultó herido ayer en Iurreta al quemarse con ácido en una pierna. Ocurrió por la mañana, cuando el trabajador metió la pierna en un pozo con ácido. Una ambulancia tuvo que llevarse urgentemente a Cruces a este vecino de Durango.