La Dirección General de Comercio y Consumo del Gobierno de Canarias visitará hasta el próximo 31 de julio unas cien oficinas de quince entidades bancarias para inspeccionar que sus productos financieros no contienen cláusulas abusivas para los consumidores.

Dada su relevancia y repercusión social, se prestará especial atención a las contrataciones de préstamos con garantía hipotecaria sobre la vivienda habitual, teniendo en cuenta la reciente sentencia del Tribunal Supremo sobre las cláusulas suelo.

Los inspectores de la Dirección General requerirán información sobre cláusulas de los contratos que en la actualidad se estén ofreciendo a los clientes, sobre la publicidad y ofertas que la entidad esté realizando, los modelos de contratos que faciliten a los usuarios y cuanta información precontractual se suministre para formalizar la operación. Además, se solicitará una copia de un contrato realizado en la entidad visitada, suscrito en el segundo trimestre del año 2012.

Una vez obtenida toda la documentación, los técnicos analizarán su contenido para verificar que las cláusulas incorporadas a los distintos contratos cumplen con las exigencias establecidas en la normativa vigente.

El director general de Comercio y Consumo, Gustavo Matos, ha explicado que esta campaña pretende alcanzar la "máxima transparencia" en la información que las entidades bancarias transmiten a los usuarios, así como llevar a cabo una "efectiva protección cautelar de sus intereses económicos". De detectarse incumplimientos, estas entidades podrían enfrentarse a sanciones de entre 3.000 y 15.000 euros por contrato.