La abogada de la acusación particular, María del Reposo Carrero, ha lamentado este miércoles al término de la sesión del juicio a José Bretón que la madre de los niños supuestamente asesinados, Ruth Ortiz, hable con "naturalidad" de cosas "horrorosas" que ha tenido que vivir, si bien valora que en esta mañana "dura y tensa" su cliente haya estado "bien" en la declaración, pues, "temía que se derrumbara en cualquier momento".

En declaraciones a los periodistas, la letrada, quien no ha perdido de vista en ningún momento a Bretón durante la declaración de la madre de Ruth y José, ha manifestado que el acusado "no se ha inmutado ni ha pestañeado en ningún momento" cuando estaba declarando su exmujer, de quien su abogada considera que su "problema" es que "no es consciente de que ha sido ni que es" una mujer maltratada.

Además, Reposo Carrero asegura que no está "contenta ante un día como hoy", dado que se ha pasado "mal" en las declaraciones de la madre, el tío y la abuela de los niños, con momentos de emoción entre el jurado y los asistentes a la sala, y preguntada por la actitud de la abuela materna, Obdulia, la abogada ha destacado que "por muchas leyes que haya la verdad es lo que gana siempre y cuando alguien habla con la verdad y el corazón vale más que nada y esa es la diferencia que aquí se ve tan palpable".

Al respecto, puntualiza que "la verdad nunca tiene contradicción, el que habla con verdad no se contradice", en alusión a la declaración de este martes de Bretón, al tiempo que precisa que "se pueden olvidar detalles", pero dice que no conoce "a nadie que diga la verdad, se equivoque y diga al revés", reprochando que ahora "aparece una hoguera fantasma nueva" según el relato de Bretón. En definitiva, apunta que "son nuevas versiones que aparecen cuando declara".

Entretanto, la letrada confiesa que se arrepiente para toda su vida de la recomendación, además de otras de psicólogos, que le hizo a Ruth para que le dejara a sus hijos a Bretón el fin de semana del 7 al 9 de octubre de 2011, de manera que "cada vez" que recibe a alguna mujer en su despacho en la que percibe malos tratos advierte que "una cosa es lo que dice la ley y otra lo que cada uno puede hacer", aunque en este caso "no había resolución judicial ni obligación de llevárselos, pero conociendo a Bretón se los hubiera llevado o los hubiera raptado", pues, a su juicio, "está claro que los niños estaban condenados, igual que ella" —la madre de los pequeños—.

En este sentido, asegura que Bretón "siempre pensó en que Ruth iría a Córdoba" desde Huelva cuando le llamó el día de los hechos, si bien subraya que "algunas veces" piensa que él "nunca se atrevió con Ruth y sí con sus hijos", para señala que no tiene dudas de que "hubiera acabado con la vida" de Ruth, puesto que la hoguera de la finca "para dos niños no hace falta tanta, estaba preparada para alguien más" y las llamadas de por la mañana eran "trampa".

En cualquier caso, ha defendido de nuevo su postura de que le entreguen los restos óseos hallados en la hoguera a la familia materna para poder enterrarlos y que "puedan hacer el duelo", indicando en este caso que algunos padres de niños de la guardería de Huelva se han separadao y los hijos "no se van con sus padres porque dicen que los van a matar", según ha apuntado María del Reposo Carrero.

Mientras, el abogado de la defensa, José María Sánchez de Puerta, ha abandonado de nuevo el edificio por una puerta distinta a la habilitada para atender a los medios de comunicación. El juicio continúa este jueves con declaraciones de testigos, entre ellos amigos de la familia de Ruth, los trabajadores de la gasolinera en la que repostaba Bretón para las garrafas que llevaba en su coche y la antigua novia del acusado y la madre de ésta.

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