La Guardia Civil ha detenido a un médico como presunto cabecilla de un grupo organizado que supuestamente cometía estafas continuadas al Sistema Nacional Público de Salud mediante la utilización fraudulenta de recetas médicas, de medicamentos que luego revendían en Marruecos. El valor de lo estafado al erario público asciende en una primera valoración a unos 30.000 euros, si bien podría alcanzar los 200.000, por unas 5.000 recetas falsas.

Según ha informado a Europa Press un portavoz de la 2006 Comandancia, la investigación se inició hace dos meses y medio a consecuencia de una denuncia interpuesta por el propio Instituto Nacional de Gestión Sanitaria (Ingesa) de Melilla, que detectó ciertas anomalías en la prescripción de recetas médicas a determinados pacientes.

La investigación se ha llevado a cabo por el Grupo de Patrimonio de la Unidad Orgánica de Policía Judicial de la Comandancia de la Guardia Civil de Melilla, bajo el nombre de 'Operación Vademecum', tutelada y dirigida por el titular del Juzgado de Instrucción número 4 de los de Melilla.

El 'modus operandi' de este grupo que supuestamente encabeza un médico del Sistema Nacional Público de Salud en Melilla consistía en la expedición por parte de este facultativo de recetas médicas a nombre de pacientes suyos ajenos a los hechos, generalmente personas de avanzada edad y con patologías graves o crónicas, lo que conllevaba coste cero.

Estas recetas eran entregadas a terceras personas integrantes del grupo organizado, que eran las encargadas de retirar los medicamentos prescritos de distintas farmacias de la ciudad, en concreto tres colaboradores del facultativo, los cuales una vez obtenidos los medicamentos se los hacían llegar a él, que "presumiblemente los trasladaba y vendía en el vecino país de Marruecos para no dejar rastro en territorio nacional", apunta el portavoz del Instituto Armado.

Durante el tiempo que ha permanecido abierta la investigación de la 'Operación Vademécum', se fijaron los objetivos llegando a la identificación del principal objetivo y cabecilla del grupo criminal organizado, el facultativo que expedía las recetas, el cual se prevalía tanto de su profesión y cargo como del acceso a las bases de datos de sus pacientes.

El médico habría expedido los medicamentos a nombres de sus pacientes en las recetas oficiales del Sistema de Salud, "con datos farmacológicos a sabiendas de su falsedad, o no adecuación de los mismos respecto a la patología del paciente, como pudiera ser el extender hasta 39 recetas en un día a un mismo paciente o el recetar a un varón fármacos relacionados con la fertilidad femenina u el cáncer de mama".

"Llegando incluso posteriormente a tomar medidas para encubrir el delito, procediendo para ello a modificar o falsear las bases de datos propias del Servicio Ingesa, bien suprimiendo, modificando u ocultando datos pertenecientes a los Historiales Médicos (Informes de Consulta de los pacientes)" ha apuntado la citada fuente.

Al unísono, los agentes investigadores descubrieron este modus operandi "constatándose que los diversos medicamentos procedían de un total de hasta 19 farmacias, siendo necesaria la colaboración y toma de declaración a los responsables de ellas, debido al gran número de fármacos vendidos y dispensados a los cómplices del facultativo".

El portavoz ha destacado que la investigación ha conllevado el cotejo de multitud de documentos y para ello la Guardia Civil "ha contado con la colaboración esencial del Equipo Territorial del Ingesa de Melilla, siendo el número de recetas hasta ahora contrastadas como fraudulentas del orden de unas setecientas, lo que podría conllevar un perjuicio para el erario público del montante defraudado en unos 30.000 euros, si bien, nuevos datos pendientes de analizar y estudiar con detenimiento podrían ampliar el número de medicamentos prescritos y borrados de las bases de datos del Ingesa a unos 5.000 fármacos, pudiendo ascender la estimación global sobre el valor de las recetas fraudulentas del proceso delictivo a más de 200.000 euros".

DETENIDOS

La fase de explotación de esta operación ha tenido lugar este martes con la detención de tres personas presuntos integrantes de la trama, entre ellas el supuesto autor material y cabecilla de la organización, el facultativo que expedía las recetas. Un cuarto integrante de la trama, identificado, no ha podido ser detenido al encontrarse en paradero desconocido.

Los tres detenidos son varones, de nacionalidad de española y con residencia en Melilla.

Al mismo tiempo los agentes han registrado dos viviendas y un vehículo. En los registros realizados localizaron distintas cantidades de fármacos que pudieran estar preparados para su venta, una elevadísima cantidad de recetas del Servicio Público de Salud y un ordenador portátil que será igualmente analizado.

Los detenidos pasarán este miércoles a disposición judicial imputándose al cabecilla de la organización los supuestos delitos de estafa, falsificación documental y dirección del grupo criminal. La operación continúa abierta y no se descartan más detenciones.

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