Andalucía aspira a ser el destino número uno del Mediterráneo en el año 2020. Para ello, está trabajando con el objetivo de diferenciarse y, de este modo, ser más competitiva, para lo cual la Consejería de Turismo y Comercio está trabajando en diferentes planes estratégicos, seis en concreto, que abordan distintos aspectos de la industria: calidad, estacionalidad, interior, sostenibilidad, marketing y ferias y congresos.

Estos planes se están presentando en todas las provincias andaluzas con el objetivo de que el sector ofrezca sus aportaciones para "enriquecerlos", para lo que se están celebrando mesas de trabajo por cada uno de ellos. Este miércoles ha sido el turno de Málaga, donde el secretario general de Turismo, Vicente Granados, ha destacado la experiencia de los profesionales de esta provincia, con el mayor flujo turístico de Andalucía.

Así, ha incidido en la importancia del gobierno abierto en una Comunidad Autónoma que es "un potencia mundial" a pesar de la situación de crisis económica que ha afectado, fundamentalmente, al turismo nacional, que supone el 60 por ciento de los viajeros que recibe la región —la mitad de ellos, andaluces—, aunque en el caso de Málaga hay más extranjeros.

El turismo en Andalucía supone el 12,3 por ciento del Producto Interior Bruto (PIB) y aunque el marco actual es "desfavorable" por la situación económica, que ha afectado al consumo, "y el turismo es consumo", Granada ha asegurado que no van a "tirar la toalla".

Esta industria, según datos de la Organización Mundial del Turismo (OMT), superó en 2012 los 1.000 millones de desplazamientos y se espera que en 2030 sean 1.800 millones. Entonces, se espera que Europa reciba un 41 por ciento del total de viajeros frente al 63 por ciento de 1980; no obstante, el dirigente de la Consejería ha puntualizado que no es un descenso, puesto que el número de turistas es mucho mayor.

Granados ha recalcado que si Andalucía fuera un país, ocuparía el puesto número 19 o 20 a escala mundial, con el doble de turistas que República Dominicana o que toda Oceanía junta. En este punto, ha añadido que el trabajo que hay que hacer es "identificar los retos" y tener "complicidad y colaboración entre los agentes implicados" en el turismo en la región.

ESTACIONALIDAD,

Un problema asociado al principal emisor

Antes de las reuniones sectoriales, se ha realizado una breve explicación de cada uno de los seis planes en los que se está trabajando, destacando los de calidad y el de gestión de la estacionalidad.

Sobre éste último, el borrador sobre el que posteriormente se ha trabajado identifica las "múltiples consecuencias negativas" que tiene, como son, entre otras, inestabilidad laboral —temporalidad y precariedad—, disminución de ingresos, masificación en los servicios turísticos, etcétera.

En el diagnóstico, que ha trasladado el coordinador de este plan, Pablo Torres, se señala que "la fuerte estacionalidad" se debe en los propios rasgos del producto que Andalucía ofrece, sustentando "principalmente en el turismo vacacional", a lo que se suma la pauta de vacaciones de los principales mercados emisores, en el caso de la región andaluza los propios españoles que por las vacaciones escolares y laborales viajan fundamentalmente en verano.

Tras analizar este "fenómeno" los profesionales han constatado que los índices de estacionalidad de los destinos andaluces se han mantenido prácticamente igual a lo largo del los años, siendo mínimas las fluctuaciones de las series históricas, por lo que se concluye que este problema "es de difícil control".

Si se quiere evitar hay que hacer las cosas de forma diferente, señala el documento, que aboga por la innovación y la diversificación, teniendo en cuenta que esto último hace que la estacionalidad sea menor.

Las claves, por tanto, pasan por desconcentrar los flujos turísticos, con campañas institucionales para crear tendencias que impliquen redistribuir los periodos vacacionales a lo largo de todo el año, no sólo en la época estival; fomentar las 'mini vacaciones', captación de nuevos flujos en temporada baja, captación de turistas sin limitaciones temporales como jóvenes, mayores o de alto poder adquisitivo, etcétera.

Sobre el Plan de Turismo Sostenible, el documento presentado refleja la importancia de actuar de manera integral para la cohesión territorial, así como de la innovación e internacionalización, mientras que el Plan de Turismo Interior apuesta por generar productos turísticos basados en la complementariedad, segmentación de recursos y generar economía en los municipios para evitar la salida de población.

En la apertura de estas jornadas han estado presentes, además de Granados, el delegado territorial de Turismo, Comercio, Fomento y Vivienda, Manuel García Peláez, representantes de los sindicatos UGT y CCOO, que han trasladado la importancia del empleo y la formación para la calidad del destino; así como el presidente de la Mesa de Turismo de la Confederación de Empresarios de Andalucía (CEA) y empresario, Miguel Sánchez, quien ha reivindicado "la sabiduría de años" del sector privado y de los empleados.

Por su parte, la directora general de Calidad, Innovación y Fomento del Turismo, Manuela González, ha apuntado que se está ahondando mucho en la "reconceptualización" del turismo y ha demandado que los que están "a pie de obra y de calle" participen y trasladen las necesidades y "soluciones frescas" para mejorar la actividad turística en la Comunidad.

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