Barack Obama
El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, habla durante un discurso sobre política antiterrorista en la Universidad de Defensa Nacional en Washington DC. EFE

La Agencia de Seguridad Nacional de Estados Unidos lleva desde abril recopilando la información de las llamadas telefónicas de los clientes de Verizon, una de las principales compañías de telecomunicaciones del país.

Una orden judicial obtenida por el diario británico The Guardian muestra cómo la agencia del gobierno estadounidense compromete a Verizon a enviarle durante tres meses y a diario la información de todas las llamadas nacionales e internacionales realizadas a través de sus líneas.

Se desconoce si es la primera vez que se registran estos datos y si Verizon es la única compañíaLa orden no afecta al contenido de las llamadas ni los datos personales de los usuarios, pero sí incluye el número de origen y de destino de las llamadas o la duración de la conversación, entre otros datos que, sin duda, permitirían identificar fácilmente a los clientes de la compañía afectados.

El periódico señala directamente al Gobierno de Barack Obama como responsable del espionaje masivo e indiscriminado a los ciudadanos, independientemente de si son o no sospechosos de algún delito o susceptibles de ser investigados. Es la primera vez que se destapa que la administración Obama ha continuado aplicando los métodos de espionaje doméstico que Bush impulsó tras los atentados del 11-S.

The Guardian señala que se trata de una fórmula poco corriente de obtención de datos, ya que las órdenes judiciales de estas características normalmente afectan a grupos pequeños o a personas concretas sospechosas de espionaje internacional o de terrorismo.

En la orden judicial, el FBI prohíbe tajantemente que Verizon comunique o haga pública la petición del gobierno o la existencia del citado documento. Se desconoce si es la primera vez que la teleco americana recibe una orden como esta y si es la única compañía que está cooperando con el Gobierno. El diario inglés cita otras informaciones que sugieren que todas las grandes compañías telefónicas de EE UU han participado en actividades similares.

Según The Guardian, ni Verizon, ni la Casa Blanca, ni la Agencia de Seguridad Nacional ni el Departamento de Justicia Americano han querido hacer comentarios sobre el asunto.