Seif el Islam
Seif El Islam, hijo del líder libio Muammar el Gadafi, hablando en un evento el Trípoli (Libia). Sabri / EFE

La Corte Penal Internacional (CPI) rechazó este viernes el recurso interpuesto por Libia para que el alto tribunal de la Haya no juzgue a Seif el Islam, hijo del fallecido dictador Muamar al Gadafi.

La Sala Primera de Instrucción de la CPI concluyó que "no se ha demostrado suficientemente que la investigación nacional (libia) cubra el mismo caso que está ante la Corte", que acusa a Saif el Islam de crímenes contra la humanidad, asesinato y persecución, presuntamente cometidos en Libia entre el 15 y el 28 de febrero de 2011.

La CPI reconoce el "importante esfuerzo" de Libia por reconstruir las instituciones y restaurar el Estado de derecho, pero subraya que el Estado libio "sigue afrontando dificultades sustanciales a la hora de ejercer plenamente sus poderes judiciales en todo el país".

En este sentido, subraya que las autoridades libias "no han sido capaces de garantizar la transferencia de Seif el Islam a la custodia del Estado desde su lugar de detención en Zintan y sigue habiendo impedimentos para obtener las pruebas necesarias, así como para asegurar la representación legal" para defender al hijo de Gadafi o reunir los testimonios necesarios.

Algunos de los crímenes presuntamente cometidos por el hijo de Gadafi conllevarían eventualmente la pena de muerte Libia presentó el recurso en el que cuestionaba la admisibilidad del caso ante la CPI el 1 de mayo de 2012, por lo que el alto tribunal decidió otorgar a Libia un aplazamiento para la entrega de El Islam hasta que la Sala Primera decidiera sobre el asunto. En su recurso, las autoridades libias alegaron que hay en marcha una investigación contra el acusado desde su arresto el 19 de noviembre de 2011 que cubre los mismos hechos y comportamientos que los que figuran en la orden de detención de la CPI y es, incluso, más amplia que las pesquisas de La Haya.

Trípoli indicó además que, aunque la legislación libia no aborda crímenes internacionales, tales como crímenes contra la humanidad, asesinato y persecución, los delitos imputados a El Islam son suficientes para cuestionar la admisibilidad del caso ante la CPI y existe un amplio rango de pruebas en su contra.

Algunos de los crímenes presuntamente cometidos por el hijo de Gadafi conllevarían eventualmente la pena de muerte, señala el alto tribunal de la ONU en su dictamen, en el que explica que Libia sugirió su voluntad y su capacidad de llevar a cabo la investigación, aunque aseguraba que necesita más tiempo.

La CPI concluye que Libia ha iniciado una investigación de aspectos del caso como la movilización de milicias, fuerzas y equipamiento militares, los acontecimientos en la ciudad de Bengasi el 17 de febrero de 2011, la detención de periodistas y activistas y la recopilación de escuchas telefónicas.

Sin embargo, en su conjunto ello no permite afirmar que Libia esté investigando el mismo caso que la CPI, que se centra en el uso por parte de El Islam de su control sobre partes relevantes del aparato estatal libio y sobre las fuerzas de seguridad para impedir y reprimir, con "todos los medios", incluido el uso de la fuerza letal, manifestaciones de civiles contra el anterior régimen.