La justicia no es igual para todos. María José Gimeno Torner, de 26 años, repite esta frase una y otra vez. El 23 de mayo, el juzgado de lo Penal de Castellón le comunicó que deberá ingresar en prisión por un delito que cometió en 2006 y que fue juzgado en 2009: ayudar a robar un móvil valorado en 233 euros. De nada han servido los recursos de su abogado y los dos indultos que ha presentado su familia. La condena deberá ejecutarse: dos años de prisión. El juzgado le pide que "en un plazo de diez días comparezca a fin de ingresar en prisión voluntariamente". El plazo se agota la semana que viene.

María José está tranquila. "Ni me he planteado pisar la prisión. Yo no cometí el delito, y encima pagué lo que costaba el móvil robado y una indemnización de 600 euros por un delito de lesiones que me pusieron". Su situación no es fácil: vive en Castellón con su pareja y su hijo de cinco años, los dos están en el paro y tiene una minusvalía en el brazo derecho del 34% tras sufrir un accidente de tráfico. "Ni siquiera puedo trabajar de peluquera tras sacarme una titulación", señala. Además, debe cuidar de su padre, ya mayor y enfermo. El 14 de junio, es el cumpleaños de su hijo.

La joven ya había sido condenada cuando tenía 18 años a 14 meses de prisión por un hurto. Entonces no entró en la cárcel. Su abogado, José Ignacio Badenes, explica que estos antecedentes no son computables y que no entiende la decisión ahora del juez. El letrado señala que "pidió la suspensión de la condena y luego la sustitución de la pena por una sanción económica o por trabajos sociales. Pero ambas fueron denegadas. Igual que los dos indultos". El último rechazado por el Consejo de Ministros este mismo año. "No es justo ni proporcional al daño causado. María no fue condenada por el robo. Y ahora, siete años después, debe ingresar en prisión. Es ilógico", explica el letrado.

¿Pelea o robo?

La sentencia dice que el 26 de marzo de 2006, cuando María José tenía 20 años, ayudó a dos amigos suyos, menores de edad, a robar el teléfono móvil a un hombre que lo estaba utilizando en una calle de Castellón. Fue uno de los menores quien se peleó con la víctima para robarle, y María José se metió en la pelea profiriendo frases como "te voy a matar". En el forcejeo, la víctima sufrió algunas lesiones.

Para el juez ha pesado que ella ya tiene un antecedente por hurto Ella lo niega, y asegura que solo fue a separar a los que se peleaban, aunque reconoce que uno de los menores robó el móvil y huyó. La sentencia recoge que ella también fue agredida en el forcejeo (golpeada por la víctima al defenderse) y que se quedó a esperar a la Policía para aclarar lo sucedido. "El menor del robo reconoció los hechos y a la víctima se le pagó el móvil y la indemnización. El tema quedó resuelto y ahora el juez me pide que vaya a prisión. No lo voy a hacer. Y se va enterar toda España cómo es la Justicia". Al contar lo sucedido, la sentencia deja claro que ella no robó el móvil, aunque sí que acompañaba a la persona que lo sustrajo y que golpeó a la víctima para que el ladrón pudiera huir.

"Está claro que yo no soy ni banquera ni política. Y que la justicia no llega igual para todos". Mientras espera que llega la fecha límite, ella lo tiene claro: "no iré a prisión".