Las claves del contrato único que Bruselas quiere para España

  • La Comisión Europea ha propuesto a España, como solución a la alta tasa de desempleo, la implantación de un "contrato único abierto".
  • Se trata de un concepto teórico en el que todos los trabajadores serían indefinidos y que fijaría la indemnización por despido en función de la antigüedad.
Interior de una oficina del Servicio Público de Empleo en Valladolid.
Interior de una oficina del Servicio Público de Empleo en Valladolid.
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El comisario europeo de Empleo, Asuntos Sociales e Inclusión, László Ándor, proponía este lunes que España contemplara la implantación de un "contrato único abierto" para luchar contra el aumento del desempleo y especialmente del desempleo juvenil. Según el comisario, eso acabaría con la segmentación en el mercado laboral. Estas son las claves del contrato único, un concepto difuso que sólo existe en EE UU.

El contrato único

  • ¿Qué es? El contrato único no es un concepto cerrado. En general, se refiere a la implantación de un sólo tipo de contratación que eliminaría las diferencias en las indemnizaciones por despido que actualmente contemplan las diversas tipologías. Eso quiere decir que el concepto de contrato único sólo se refiere a unificar la indemnización por despido. "Es más bien un enfoque, no una medida concreta", explica Jorge San Miguel, miembro de Politikon, uno de los colectivos impulsores del contrato único. El objetivo es acabar con la dualidad para lograr un mejor mercado laboral, si bien luego "el diablo está en los detalles" y dependerá del legislador establecer una indeminización generosa o restrictiva.

  • ¿Qué indemnización contempla? Tampoco está descrito. Desde hace unos años periódicamente se habla de este tipo de contrato sin que se fijen las cláusulas. La teoría más común es aquella que liga el aumento de la indemnización a medida que el trabajador gana antigüedad en la empresa. Esto es, tendría derecho a más días de indemnización por año trabajado según pasara el tiempo. En cualquier caso, sería una indemnización mínima o inexistente al inicio de la relación laboral.

  • Una idea defendida por economistas españoles. Desde el inicio de la crisis, los altos niveles de desempleo en España han empujado a economistas y científicos sociales a proponer medidas para acabar con la peor singularidad del mercado laboral español: la dualidad. Esta característica divide en la práctica a los trabajadores entre insiders (indefinidos) y outsiders (temporales); los últimos, que no gozan de ninguna protección, son los primeros en sufrir la crisis, perdiendo su empleo. Los insiders, más protegidos por la legislación, han impedido que parte del ajuste laboral se haya hecho vía salarios, lo que ha provocado a la larga más despidos. Así, ya en abril de 2009 los investigadores de la Fundación de Estudios de Economía Aplicada (Fedea) apostaban por esta medida para reactivar el empleo. En esta misma dirección se han lanzado propuestas como la iniciativa del colectivo de analistas de Politikon Un contrato para emplearlos a todos, que buscaba explicar a la ciudadanía las ventajas de implantar este modelo.

Ventajas

  • Eliminaría diferencias. Los defensores de este modelo de contratación aseguran que acabaría con la dualidad y diferencias que existen entre trabajadores indefinidos, que tienen el respaldo de unas indemnizaciones más altas y los temporales. "El contrato único supone un pacto de solidaridad y de equidad entre generaciones", explica Jorge San Miguel, para quien el actual mercado laboral "nominalmente" otorga una gran protección a los trabajadores, aunque en la práctica deja a cerca de un tercio de la fuerza de trabajo sin apenas derechos. "Esta medida no implicaría quitar derechos, sino dárselos a quien ahora prácticamente no goza de ninguno", añade. Este sistema podría además equiparar otras condiciones contractuales.

  • Indemnización. Las indemnizaciones más bajas, las de los trabajadores temporales (que suponen el grueso del número de empleados) sufrirían un aumento. Sin embargo, los trabajadores con contrato indefinido verían reducida su indemnización por despido, aunque esta iría aumentando a medida que aumenta la antigüedad. Los más escépticos con el contrato único aseguran que se igualarían las indemnizaciones, pero a la baja.

  • Facilitaría la gestión. En España existen actualmente cerca de cuarenta tipos de contrato diferentes, entre los que están los indefinidos, los de fijo discontinuo, de tiempo parcial, formativos, de relevo, obra y servicio, de duración determinada... Un contrato único evitaría la complejidad administrativa y jurídica que existe actualmente en torno a la contratación.

  • Más productividad. Según los teóricos este modelo mejoraría la productividad de las empresas y paliaría la volatilidad del empleo, al evitar que en tiempos de crisis se despidiera masivamente a los trabajadores temporales. Según la teoría, el empresario decidiría un despido en función de la valía del trabajador y no de la cantidad a indemnizar.

  • Menos desigualdad. Tal como defienden algunos de los economistas más prestigiosos de España, el contrato único permitiría "reducir la grave desigualdad de oportunidades que sufren determinados colectivos, especialmente los jóvenes, las mujeres y los inmigrantes, que son los más afectados por la excesiva rotación laboral", explican.

Inconvenientes

  • Difícil implantación. Las implicaciones jurídicas y constitucionales del contrato único hacen que sea difícil implantarlo. Un solo contrato podría vulnerar derechos de colectivos y además, podría chocar con las constituciones de algunos países. El tribunal constitucional francés rechazó este modelo porque chocaba con los criterios Organización Internacional del Trabajo sobre justicia social y los derechos humanos y laborales, aunque los expertos legales del blog jurídico ¿Hay derecho? señalan que no está nada claro que un contrato único choque con la Constitución Española.

  • Necesidad de otros contratos. El modelo único no podría existir en solitario ya que siempre habría necesidad de tipos de contrato para relaciones laborales de duración determinada, como sustituciones u obra y servicio.

  • Una solución puesta en duda. Algunos expertos apuntan a que el contrato único no sería una solución para el desempleo. Los detractores apuntan a que el desempleo tiene un origen económico y no normativo. Los problemas de contratación estarían fuera del marco laboral y serían un problema del ámbito económico.

Dónde existe

  • Sólo en EE UU. La fórmula más parecida al contrato único sólo se puede encontrar en Estados Unidos, donde la indemnización por despido no está reflejada en la ley. Su modelo se basa en el despido libre, de forma que la empresa puede prescindir de un trabajador sin previo aviso, sin causas que lo justifiquen y sin necesidad de indemnizarle, siempre y cuando no lo especifique su contrato particular o se haya negociado previamente. 

Reacciones a la recomendación

  • Gobierno. La ministra de Empleo, Fátima Báñez, ha asegurado que el contrato único no tiene cabida en la Constitución española y ha apostado por la reforma laboral y los modelos de contratación implantados por su Gobierno. Según la ministra, la recomendación de Laszlo Andor era solo una "reflexión". Por su parte, el ministro de Economía, Luis de Guindos ha asegurado que, aunque "el Gobierno escucha siempre todas las recomendaciones que le hace la Comisión Europea", "está satisfecho con lo que está siendo su reforma laboral". "Como dijo ayer el presidente del Gobierno, ni para un lado ni para otro se van a hacer modificaciones en este momento", aseguró.

  • Sindicatos. Están en contra del contrato único. Para el secretario general de CC OO, Ignacio Fernández Toxo, el contrato único supondría una "invitación" a las empresas a despedir a los trabajadores más jóvenes "sin causa y casi gratis total". El secretario general de UGT, Cándido Méndez, se ha limitado a recordar que Bruselas que no tiene competencia en lo relacionado con la contratación en España.

  • PSOE. La parlamentaria socialista Soraya Rodríguez pidió este mismo martes que el comisario europeo dijera en qué países se aplica el modelo que propone, ha dicho que en España ya se ha visto, tras haberse discutido en varias ocasiones, que esa propuesta de contrato "ha sido claramente descartada por su imposibilidad e inviabilidad". El portavoz de Economía del PSOE en el Congreso, Valeriano Gómez, ha rechazado por su parte la propuesta ya que considera que no es una buena solución porque España tiene en este momento la tasa de temporalidad más baja de la historia y "no hemos cambiado el contrato".

  • UPyD. Es el único partido en España que ha apoyado este modelo, de hecho, lo ha propuesto en el Congreso de los diputados. El partido que lidera Rosa Díez propone un modelo en el que las indemnizaciones serían progresivas e irían de los doce a los 24 días, incrementándose a razón de dos días por año en el caso de despidos procedentes; y de los 22 a los 34 días en los improcedentes.

  • CEOE. La patronal también apoya desde hace tiempo la posibilidad de que exista un único contrato y que todos los trabajadores sean "indefinidos". Eso sí, esa modalidad debería ser "muy flexible" y con "unas condiciones de salida pactadas". El presidente de la CEOE, Juan Rosell, ha dicho por su parte que la propuesta de Bruselas "no es una ocurrencia" aunque la ha definido como bastante "atrevida", puesto que en España hay una economía con unos sectores industrial y de servicios en los que no se puede tener sólo un tipo de contrato.

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