Cementos Portland ha revisado el plan de negocio que puso en marcha el pasado año para afrontar el desplome del mercado de cemento, lo que supondrá abordar nuevos ajustes, según informó la filial cementera del grupo FCC.

En virtud de la nueva versión del Plan NewVal 2012-2021, Portland prevé abordar expedientes de regulación de empleo (ERE) temporales, cierres temporales de fábricas de cemento (actualmente cuenta con siete en España, una de ellas en Cantabria), ajustes de personal en su estructura corporativa y "reducción de la masa salarial".

Asimismo, prevé "redimensionar" sus negocios de hormigón, mortero y áridos "para mantener sólo las instalaciones rentables", vender activos no estratégicos y simplificar su estructura de empresas.

La compañía abordará estas medidas después de que durante 2012 acordara con los sindicatos sendos EREs, uno en la división de cemento y otro en la de hormigón, árido, mortero y los puestos de oficina relacionados con estos negocios, que afectaron a un total de 590 trabajadores.

Además, a comienzos de este año cerró un canje de activos por el que cambió Cementos Lemona por el 26% de Uniland que aún no controlaba.

Tras estos ajustes y operaciones, Portland cuenta con una plantilla de 2.300 empleados, de los que 1.300 trabajan en España y, el resto, en otros países, fundamentalmente en Estados Unidos y Túnez.

En un comunicado, Cementos Portland atribuye los nuevos ajustes a la "drástica caída del consumo de cementos en España, superior a la prevista". "Ello hace necesario tomar medidas adicionales para adaptar la capacidad de producción y la estructura de los negocios a la situación del mercado", argumenta la compañía.

Según la filial de FCC, las previsiones incluidas en el plan de negocio muestran que, con estas medidas, "se recuperará un nivel de rentabilidad muy atractivo en cuanto se normalice la demanda en España".

Vuelta a beneficios por plusvalias.

La compañía anuncia estos nuevos ajustes coincidiendo con la presentación de sus resultados del primer trimestre, que arrojan la vuelta a 'números negros' gracias a las plusvalías de 89 millones de euros generadas con la operación de Lemona y Uniland.

En concreto, el grupo cerró los tres primeros meses del año con un resultado de 61,6 millones de euros, frente a la pérdida de 31 millones de año antes. En caso de excluir los extraordinarios, el resultado sería negativo en 27,7 millones de euros.

La cifra de negocio cayó un 22% entre enero y marzo, hasta 121,8 millones de euros, mientras que el resultado bruto de explotación (Ebitda) es situó en 5,6 millones, un 57,5% menos.

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