Bodegón con naranjas. limones y pan alemán
Una de las fotos de la serie "Migrant" de Vanessa Colareta. El pie de foto es el testimonio de una mujer emigrante: "Alemania estaba mucho más adelantada en todo. Recuerdo mucho la nieve, hacia mucho frío y los días eran cortos" © Vanessa Colareta

La fotógrafa Vanessa Colareta (Lima-Perú, 1978), residente en Madrid desde hace ocho años, acaba de ganar el prestigioso Sony World Photography Award de 2013 con una serie sobre la emigración, las mujeres y la alimentación. El trabajo, titulado Migrant, se lleva el premio en la categoría de bodegones. El galardón será entregado el 25 de abril en una cena de gala en Londres.

La decisión del jurado, presidido por Catherine Meyerhoff, directora de proyectos especiales de Magnum Photos, e integrado por expertos y críticos de varios países, entiende que la serie de la fotógrafa peruana merece ser la ganadora en la categoría de still life (naturaleza muerta, bodegón), una de las quince establecidas por la entidad organizadora, la World Photography Organization (WPO), considerada como la academia mundial de la fotografía.

El premio es el más concurrido del mundo: a la edición de este año fueron enviadas 120.000 obras de 170 países. En esta fotogalería hay fotos de cada uno de los otros catorce premiados.

Los bodegones, menospreciados por "femeninos"

Migrant es una se vale del estilo y los motivos de los bodegones de pintores españoles de entre los siglos XVII y XIX —habitualmente menospreciados frente a la pintura bélica o religiosa porque se interesaban por temas adjudicados a la esfera de lo femenino— "para hablar de un tema de actualidad: la migración de mujeres en España. Este trabajo se inspira en la amplia simbología del bodegón del Siglo de Oro español para representar fotográficamente procesos sociales híbridos como la globalización y las migraciones", explica la fotógrafa, que encabeza el proyecto con una cita de Elisabeth Hartung en el ensayo El arte del comer: "A través del análisis de la comida en una cultura se pueden encontrar indicios históricos culturales socialmente relevantes".

La serie, donde cada foto está acompañada de un testimonio personal de mujeres inmigrantes entrevistadas por Colareta, quiere "hacer visible el tema de la emigración femenina", condicionada por la vulnerabilidad, la precariedad laboral y la discrimanción.

Limpian casas, cuidan ancianos o trabajan en hostelería, sin contrato  "Muchas de ellas trabajan limpiando casas, cuidando ancianos o en hostelería, sin contrato (...) Muchas otras son madres y se separan de sus hijos pequeños durante el proceso migratorio y, cuando consiguen volver a reunirse con ellos en España, cinco años después, con suerte y por medio de la reagrupación familiar, estos niños han crecido y son adolescentes, lo cual genera ambientes de convivencia complejos", explica Colareta en una entrevista con 20minutos.es.

¿Cuándo tuvo la iluminación para llevar a cabo Migrant?
La idea surgió a partir de la convergencia de varios factores vinculados a mi experiencia personal, como inmigrante, como mujer, por las sociedades que he conocido y la cultura en la que me he criado. Experimenté con varios medios y finalmente me decanté por la fotografía. Me pareció que la naturaleza muerta, por su complejidad, daba mucho juego para trabajar este tema.

Mantener el anonimato me ayudó a que  contaran su historia ¿Cómo obtuvo los testimonios que acompañan a cada foto y que resultan tan reveladores como la imagen?
Entreviste personalmente a mujeres que habían vivido la experiencia de la migración. Muchas de ellas a pie de calle, otras eran amigas o madres de amigos que emigraron con sus padres durante la dictadura en España. En algunos casos fue complicado por su situación legal, pero mantener el anonimato me ayudó a conseguir que contaran su historia. He realizado muchísimas entrevistas, ahora mismo tengo un grupo nuevo con el que estoy trabajando.

¿Por qué se centró en exclusiva en mujeres?
Porque tienen una problemática particular, por el hecho de ser mujeres y por ser inmigrantes. Las mujeres suelen tener condiciones laborales más precarias y tener un salario inferior al de los hombres y el hecho de ser inmigrantes las vuelve más vulnerables aún. Muchas de ellas trabajan limpiando casas, cuidando ancianos o en hostelería, sin contrato de trabajo y con las consecuencias que esto implica. Muchas otras son madres y se separan de sus hijos pequeños durante el proceso migratorio y, cuando consiguen volver a reunirse con ellos, en España, cinco años después, con suerte y por medio de la reagrupación familiar, estos niños han crecido y son adolescentes, lo cual genera ambientes de convivencia complejos. Una de las mujeres a las que entrevisté me contó que consiguió un trabajo en el momento en que se enteró de  que estaba embarazada, lo comentó antes de firmar el contrato y los jefes se esfumaron.

La naturaleza muerta también habla de política, de economía, de colonialismoY el bodegón clásico, ¿por qué esa elección?
Uno de los argumentos que situaron al bodegón como un género poco estimado en  la pintura frente a temas bélicos o religiosos fue el estar relacionado con motivos adjudicados a lo femenino (el hogar, la comida, etc.). Sin embargo son pinturas complejas, cargadas de simbolismo religioso y de enseñanzas morales que tratan temas como  la fugacidad de la vida (los vanitas por ejemplo).  Por otro lado, la naturaleza muerta también habla de política, de economía, de colonialismo, de una sociedad y de una determinada cultura a través de los elementos que lo componen.

En un momento en que priman las fotos definidas y muy iluminadas, usted opta por la oscuridad y la penumbra...
La idea de la que parte el proyecto es reinterpretar los bodegones de la Edad de Oro española y éstos  suelen utilizar el claroscuro. David Hockney en El conocimiento secreto, sostiene que este tipo de iluminación muy fuerte y contrastada se debía al uso de la óptica (la cámara lúcida, la cámara oscura) como herramienta  usada por los pintores para dibujar. Estos instrumentos ópticos son los predecesores de la fotografía y es interesante volver a hacer las naturalezas muertas utilizando los mismos principios de luz y óptica. Por otro lado, no me interesa demasiado seguir una determinada tendencia, sino valerme de herramientas útiles para desarrollar una idea.

¿Cómo abordó cada foto?, ¿cuánto tiempo empleó en preparar el set, la iluminación, la coreografía interna?, ¿buscaba algo más aparte de la estética a la hora de disponer los elementos?, ¿se trataba de reproducir mímeticamente bodegones determinados o de reinterpretarlos?
Cada fotografía parte de un testimonio. Elijo los elementos de acuerdo a los países recorridos por cada persona y de acuerdo al bodegón que reinterpreto. De la naturaleza muerta original intento conservar la composición y la gama cromática. Me interesa  que los elementos colocados reflejen nuestra sociedad actual, es por esto que uso materiales como plástico o productos industriales. Posteriormente compongo la escena, dispongo la iluminación y disparo, esto toma tiempo.

¿Cuántas veces tuvo que visitar El Prado para inspirarse y documentarse?
El Museo del Prado lo he visitado muchas veces, tiene una pinacoteca maravillosa. Además, en su página web hay disponible una galería virtual desde donde es posible acceder a su colección y descargarse imágenes a muy buena resolución. Esta es una opción muy cómoda para trabajar en mi estudio y mirar las cosas con detenimiento y a detalle.Hablar de alimentos es hablar de comercio, cultura o colonialismo

Sostiene que del análisis de los alimentos se pueden obtener conclusiones relevantes. ¿Cuáles ha encontrado?
Una cosa curiosa que me ocurrió mientras investigaba sobre los orígenes de ciertos alimentos, fue el caso de la naranja.  Esta fruta es parte de la dieta mediterránea y en Valencia se habla de la naranja valenciana como símbolo, pero la naranja es de procedencia asiática y probablemente se empezó a cultivar en Europa gracias al comercio con India y China. Posteriormente fue introducida en las Nuevas Indias, es decir, en la América colonial... Como en el caso de las naranjas, cuando hablamos de la historia o el origen de los alimentos en un determinado lugar terminamos hablando de política, de comercio, economía, cultura o colonialismo.

Dicen que la universalización es buena, al menos en la parte gastronómica, pero ¿es siempre benéfica?, ¿hay en su proyecto alguna rendija para la crítica o prefiere exponer vivencias?
La globalización no es ni buena ni mala, simplemente es un fenómeno que ocurre y que tenemos que llevar de la mejor de las maneras para vivir en armonía y responsabilidad con nuestro entorno, no sólo en el aspecto social, sino también en el político y en el económico. Los testimonios de mi proyecto se centran en aspectos laborales, familiares, legales, impresiones sobre la sociedad de acogida, etc...

Tuve dificultades para ser contratada teniendo visa de estudiante Si tuviese que componer un bodegón sobre Vanessa Colareta, que, además, es migrante, ¿qué ingredientes contendría?, ¿cuál sería el pie de foto?
Tendría elementos peruanos y españoles. En las fotografías de la serie coloco un breve extracto del testimonio recogido, y otras veces la ciudad y el año en el que nació la persona entrevistada, las ciudades en las que ha vivido, y la ciudad y el año en donde fue realizada la fotografía. En mi caso tal vez podría contar alguna anécdota de las dificultades de conseguir ser contratada teniendo visa de estudiante: legalmente puedes trabajar sólo a jornada parcial, pero para poder ser contratada la persona que te quiere emplear debe ir con los papeles de su empresa a las cinco o seis de la mañana a hacer cola en una oficina del Gobierno y solicitar un permiso, con lo cual tienes escasas posibilidades.