El ganadero de 69 años acusado de provocar el 16 de julio de 2005 un incendio en las inmediaciones del complejo petroquímico de Repsol en Puertollano ha asegurado que es inocente y que los otros dos ganaderos que dicen haberle visto lanzar el artefacto incendiario están mintiendo.

Así lo ha asegurado el acusado, F.E.S.C., para el que la Fiscalía pide 10 años de prisión por un delito de incendio forestal y más de dos millones de euros en concepto de indemnizaciones, durante el juicio que se ha iniciado este lunes en la Audiencia Provincial con un jurado popular.

Tras la constitución del jurado, el único en declarar en esta primera sesión ha sido el acusado, quien —de forma hostil en varias ocasiones, hasta el punto de que el juez se ha visto obligado a llamarle la atención— ha insistido en que los dos ganaderos que dijeron verle arrojar el artefacto por el que se inició el fuego lo hacen por rencillas personales con él que achaca a discusiones previas, una de ellas precisamente a raíz de los pastos donde se inició el fuego.

Precisamente, el imputado acusa a uno de esos testigos, P.T, de ser el "sinvergüenza" inició el fuego para después acusarle a él, y ha afirmado que en el momento de iniciarse el incendio, él se encontraba durmiendo en otro vehículo diferente al C-15 en el que dicen que le vieron los testigos, y en otro paraje distinto.

"No ví ni el humo y si me hubiera percatado de ese incendio habría ayudado a apagarlo ya que esos eran los pastos para mi ganado, de donde se alimentaron mis animales durante 12 años", ha indicado, aunque en el momento de los hechos esos pastos eran propiedad del testigo al que la defensa del procesado ha calificado como su "enemigo recalcitrante y manifiesto".

El juicio está previsto que continúe este martes con la comparecencia de los principales testigos —los dos ganaderos—, entre otros agentes de la Policía Local y la Guardia Civil.