Giorgio Napolitano, de 87 años, ha jurado este lunes como presidente de la República italiana en un acto celebrado en el Parlamento, en una sesión conjunta de las dos cámaras. Durante un discurso que ha durado unos 40 minutos, ha justificado la decisión de aceptar la reelección como jefe del Estado ante la necesidad de ofrecer una señal de "cohesión nacional" y de voluntad de recuperar la confianza internacional. "Era necesario ofrecer al país y al mundo una señal de cohesión nacional, de vitalidad institucional y de voluntad de dar una respuesta a nuestros problemas y encontrar una renovada confianza en nosotros mismos y hacia nosotros a nivel internacional", ha indicado.

Napolitano fue reelegido el pasado sábado en la sexta ronda de votaciones, convirtiéndose en el primer presidente de la historia de Italia que repite mandato después de que las principales fuerzas políticas le pidieran que siguiera en el cargo ante la incapacidad para elegir a otro candidato. Este lunes ha afirmado que su reelección es totalmente legítima pues no la descarta la Constitución, a pesar de que es la primera vez que se produce en el país.

El presidente, que ha dado muestras de emoción y ha recibido varias ovaciones de gran parte de los parlamentarios, ha advertido de modo directo a los partidos de que si vuelven a mostrarse "insensibles" ante el bloqueo institucional, no dudará en exponer "las consecuencias ante el país".

De hecho ha sido muy duro con las principales formaciones por no haber acometido reformas esenciales, como la electoral, y les ha acusado de "sordera", al tiempo que ha advertido de que si mantienen su postura no dudará en dimitir. Ha agregado que en los últimos tiempos se hicieron "prevalecer las contraposiciones, la lentitud, las dudas sobre las decisiones a adoptar, los cálculos de conveniencias, las tácticas y las instrumentalizaciones".

"He llevado a cabo todos los esfuerzos posibles de persuasión, que fueron en vano por la insensibilidad de las fuerzas políticas, que, pese a todo, han acabado pidiéndome que asuma una ulterior carga de responsabilidad para sacar a las instituciones de este punto muerto fatal", ha comentado, para posteriormente añadir que seguirá en el puesto hasta que la situación de Italia y de las instituciones, así como sus propias fuerzas, se lo permitan.

El jefe del Estado subraya la necesidad de "hacer progresar a una Europa unida"Napolitano ha admitido que el país se encuentra ante pruebas "difíciles y arduas" y ante un futuro incierto, por lo que ha instado a todas fuerzas políticas a asumir sus responsabilidades y a colaborar para dar salida a la actual situación de bloqueo. "He aceptado la invitación a prestar un nuevo juramento como presidente de la República. Y lo he aceptado también para que Italia consiga en los próximos días el Gobierno que necesita. Para ello haré lo que me compete, sin ir más allá de los límites de mi papel constitucional, actuando, a lo sumo, como un 'factor de coagulación'", ha precisado.

"El hecho de que en Italia se haya difundido una idea de horror hacia las alianzas, hacia las convergencias entre los partidos de distinto ámbito es una señal de regresión, de la difusión de la idea de que se puede hacer política sin reconocer la complejidad de gobernar", ha añadido y ha puntualizado que en gran parte de Europa occidental existen Ejecutivos de coalición.

El presidente de la República ha llamado a las fuerzas parlamentarias a aprobar las grandes reformas que el país tiene pendientes y ha subrayado la necesidad de "hacer progresar a una Europa unida, contribuyendo a definir y respetar las exigencias de sostenibilidad financiera y estabilidad monetaria".