"Soy KC y apruebo este mensaje". Este eera el sello personal de Paul Kevin Curtis, el supuesto autor de las cartas envenenadas con ricina (una sustancia mortal si es aspirada) enviadas al presidente de Estados Unidos, Barack Obama, y al senador republicano Roger Wicker.

Esta frase marca de la casa, que dejaba tras realizar un comentario en cualquier foro de internet, ha sido clave para que el FBI diese con su identidad y le arrestase en la localidad de Corinth (Mississippi).

"Soy KC y apruebo este mensaje", era su sello personal en sus comentarios en la red Según un boletín del FBI obtenido por la cadena NBC News, ambas misivas fueron enviadas el 8 de abril desde Memphis (Tennessee) y contienen el mismo texto: "Ver algo incorrecto y no exponerlo es convertirse en un aliado silencioso de su continuación".

Curtis, de 45 años y natural de Tupelo (Mississippi), se considera un gran imitador de su paisano Elvis Presley. En su página de facebook colgó numerosas fotos en las que aparece en varias fiestas actuando como si fuera el rey del rock. En su cuenta de youtube, también tiene varios videos de sus imitaciones de Elvis.

Curtis, que cuenta en su página de facebook que se graduó en una escuela de negocios de Luisiana en 1990, explica en su perfil en Linkedin que trabajó en distintas empresas sureñas como masajista y en varias empresas de limpieza. También comenta su pasión por el taekwondo y otros aspectos de su vida sin relevancia que revelan su narcisismo.

La personalidad de este aspirante a Elvis, casado y con un hijo, es muy controvertida. Tiene una obsesión compulsiva por la corrupción política, concretamente la que, según él, se ejercía en su ciudad natal.

"Estoy intentando desenmascarar a varios agentes en el seno del Gobierno, del FBI, de la Justicia y de la Sanidad", ha llegado a escribir en internet. "Todos ellos están envueltos en una conspiración para aarruinar mi fama en la comunidad y en un esfuerzo para destruir la reputación que me he labrado en la escena musical", es otra de sus afirmaciones.

"El mundo era más seguro antes del 11-S"

Tras la muerte de Osama bin Laden en 2011 aseguró: "América ha invadido países soberanos como Vietnam, Corea, Irak, Afganistán y ahora Pakistán. Amigos. Este mundo no es un estudio de Hollywood ni un cuadrilátero de lucha. Si queréis paz en este mundo, atajad los problemas o dejad en paz a los demás. El mundo era un lugar mucho más seguro antes del 11-S". 

Su paranoia le hace acusar constantemente en las redes sociales a la autoridades locales. Y su blanco preferido es el Mississippi Medical Center, donde trabajó como limpiador.

Allí asegura que un día, en la morgue del hospital, abrió por error una nevera y halló órganos humanos. Este hecho le marcó tanto que escribió una novela, 'Missing parts', que aún no ha publicado.

Curtis también ha contado en internet, firmando como KC4Justice, algún encuentro que tuvo con el senador republicano Roger Wicker, al que dirigió la segunda carta interceptada por el FBI: "Me lo encontré varias veces en banquetes y actos de recaudación. Pero siempre me pareció que estaba muy nervioso mientras hablaba conmigo y salía rápidamente por la puerta en cuanto le contaba lo que me había ocurrido en el hospital".