La presidenta del Gobierno de Navarra, Yolanda Barcina, ha participado este lunes en la reunión ordinaria anual del Patronato del Monasterio de Santa María la Real de Nájera, que ha tenido lugar en la ciudad riojana. Ha estado acompañada por el consejero de Cultura, Turismo y Relaciones Institucionales del Ejecutivo foral, Juan Luis Sánchez de Muniáin.

En el acto, presidido por el presidente de La Rioja, Pedro Sanz, se ha realizado el balance de las actuaciones ejecutadas entre 2008 y 2012 con fondos del Patronato para asegurar el mantenimiento y funcionamiento del monasterio, y se han estudiado las mejoras que está previsto llevar a cabo en un futuro, entre las que destaca el arreglo de la sacristía, según ha informado el Gobierno de Navarra en una nota.

Asimismo, se ha hecho un repaso de las actividades de la Escuela de Patrimonio de Nájera, en cuya gestión participa el patronato, y que incluyen la celebración cada año de una media de doce cursos destinados a especialistas.

Durante la reunión, Barcina ha coincidido con el presidente de La Rioja en destacar el componente simbólico del Patronato y la importancia de la unión entre todos sus miembros para cumplir con el objetivo de "fortalecer y dar vida al monasterio", cuya conservación corresponde al Gobierno de España.

El Patronato de Santa María la Real está formado por los Gobiernos de Navarra y La Rioja; la Dirección General de Bellas Artes y Bienes Culturales del Ministerio de Cultura, las Diputaciones Forales de Guipúzcoa, Vizcaya y Álava, el Ayuntamiento de Nájera y la Comunidad Franciscana del monasterio.

Monasterio de santa maría la real

La localidad riojana de Nájera, según ha destacado el Gobierno foral, es una de las sedes reales de los monarcas medievales del reino de Pamplona. Fue arrebatada a los Banu Qasi en 923 e inscrita en el ámbito del Reino de Pamplona por Sancho Garcés I. Durante los siglos X y XI fue sede habitual de los reyes pamploneses y una de las localidades más notables del reino, con un importante mercado y un vecindario de origen mozárabe y franco y una numerosa comunidad judía.

El Monasterio de Santa María La Real fue fundado en 1052 por García Sánchez III, conocido como García 'El de Nájera', que eligió la iglesia como panteón de su dinastía. En esa época, Nájera fue sede episcopal con autoridad en parte de las Vascongadas y Castilla y villa mayor del Camino de Santiago, con hospedería para peregrinos. A la muerte del rey García le sustituyó su hijo Sancho IV que también frecuentó Nájera como sede propia, pero a su muerte en Peñalén, el monarca castellano Alfonso VI se apoderó de la comarca.

Con su incorporación a Castilla en 1076, Nájera perdió la condición de sede real (excepto en un corto periodo entre 1143 y 1157) y el monasterio de Santa María La Real fue cedido a la orden de los cluniacenses por el mismo Alfonso VI en 1079. El intento de recuperación de las tierras de La Rioja por parte del rey navarro Sancho VI el Sabio en 1162-63 fracasó en Nájera. El desarrollo de Logroño despojó a Nájera de manera definitiva de la preeminencia en las tierras de La Rioja.

Santa María La Real fue consagrada en 1056 y conserva la característica estructura conventual alrededor del claustro, pero no las primitivas edificaciones de las que sólo se ha conservado un capitel románico que en la actualidad sirve de peana a la Virgen del Rosario en la catedral de Jaca.

La construcción actual data de los siglos XV y XVI, y en ella se aprecian estilos cruzados del gótico tardío y del renacimiento y barroco primitivo. El panteón real se sitúa bajo el coro y en él destaca el sarcófago de doña Blanca, hija de García Ramírez El Restaurador y esposa de Sancho III de Castilla, datado hacia 1156.

Consulta aquí más noticias de Navarra.