Un total de 42 alcaldes socialistas y dos presidentes de Entidades Locales Autónomas (ELA) de la provincia de Málaga han mostrado, en una carta abierta enviada al responsable de la Diputación, Elías Bendodo (PP), su malestar ante el hecho de que esta institución, que "debe ayudar a los pequeños municipios, se haya convertido en una administración al servicio de los grandes, renunciando a sus objetivos de cohesión territorial y social". Por ello, le han instado, como medida para tratar de cambiar ese modelo, a que convoque una reunión urgente con los regidores de las localidades menores de 25.000 habitantes.

En concreto, han demandado a Bendodo una reunión urgente y extraordinaria antes del próximo pleno y con la asistencia de los tres grupos políticos con representación en la Diputación —PP, PSOE e IU—, en la que, "con altura de miras políticas, acuerde con los representantes de los municipios los pasos para que la Diputación esté al servicio de la provincia y no la provincia al servicio de la Diputación".

Así, han propuesto abordar en esta reunión cuestiones como "el modelo de Concertación, que prometió en julio de 2011; los cambios en el Patronato de Recaudación Provincial y premios de cobranza, o la creación de un plan especial de empleo y protección social para que los ayuntamientos contraten a personas cuyas familias no tengan ingresos".

De igual modo, han mencionado "el reparto discrecional de las ayudas directas entre las grandes poblaciones y la discriminación que sufren los pequeños pueblos, que padecen también en las inversiones productivas que está aprobando la Diputación; la pérdida de la financiación de los planes de ejercicios anteriores; el aumento de la aportación de las localidades al Consorcio de Bomberos; la desaparición de las Oficinas Territoriales de Urbanismo, o el impacto de la reforma local en la organización de esta institución y en sus relaciones con los municipios pequeños".

En este punto, los representantes municipales han insistido en que "los ayuntamientos de los pueblos pequeños y medianos estamos sufriendo recortes en la asistencia económica que presta la Diputación; discriminación en el reparto de subvenciones directas durante 2012; la injusta reestructuración de los premios de cobranza del Patronato de Recaudación Provincial; la supresión de las Oficinas de Urbanismo, que perjudica a quienes tenemos menos recursos técnicos y materiales; el recorte en las subvenciones a las mancomunidades y consorcios; el aumento en la aportación de los pueblos al Consorcio de Bomberos, entre otros asuntos".

Sin medidas

A todo ello hay que sumar, han agregado, que la institución provincial "no haya tomado medidas excepcionales en situaciones de emergencia financiera, habiendo propuestas en otras diputaciones, como los anticipos reintegrables —una suerte de préstamos que se pagarían retrayendo del dinero de los impuestos—".

Además de "la pérdida de inversiones en los municipios por la no incorporación de créditos aprobados en ejercicios presupuestarios pasados debido al retraso de la Diputación en la redacción de proyectos; es decir —han denunciado—, que nos quedamos sin financiación para actuaciones que esta institución había comprometido".

"Las consecuencias de esa decisión, que ustedes comunican por goteo, son irreparables para nuestras cuentas, ya de por sí intervenidas en muchos municipios por el plan de ajuste impuesto por el Gobierno", han manifestado los socialistas en la citada misiva, que recoge Europa Press.

Como han lamentado, "se concentran las inversiones en grandes ciudades o se desvirtúa el Patronato de Recaudación, cuya viabilidad comienza a ponerse en entredicho con sus decisiones". Ante esto, han recordado a Bendodo que "se comprometió a apoyar a los municipios menores de 25.000 habitantes y adoptó en una reunión con todos los alcaldes en julio de 2011 que el modelo de la Concertación, que ustedes apoyaron en el anterior mandato, seguía adelante". Sin embargo, "ha sido todo lo contrario".

"El modelo, basado en un reparto justo que garantice la cohesión territorial y los objetivos básicos de la institución, como tal no existe, ni en las cantidades económicas ni en el espíritu de consenso y acuerdo que debería ser la base fundamental de las relaciones entre municipios y la Diputación en un plano de igualdad", han denunciado, alertando de que "nos encontramos en un momento sin precedentes".

Si la Diputación existe, tal y como han resaltado, "es para que se dedique a los pueblos de la provincia, como entidad territorial, para que los servicios lleguen a la gente vivan donde vivan, para garantizar la igualdad de oportunidades y el desarrollo de zonas que sin esas inversiones quedarían en un profundo atraso".

Ante esto, han preguntado a Bendodo "si no es consciente del camino recorrido en ese sentido durante estos 34 años de democracia local; cuando usted visita los pueblos, acaso no piensa en las personas y por qué se benefician de un servicio". "Si no es así, usted no entiende para qué sirva la institución que preside", han aseverado.

En la carta han destacado también que, "el hecho de que los ayuntamientos estén asfixiados redunda en la calidad de vida de nuestros vecinos, acuciados por la recesión económica, con empleos precarios o sin ellos", motivo por el cual reivindican que "la Diputación de Málaga, al igual que otras andaluzas, ponga en marcha un plan especial de empleo y de protección social".

"Es el momento de medidas excepcionales y urgentes", han reiterado, considerando que "algunas de las iniciativas que usted anuncia a bombo y platillo son un insulto a la situación que viven los municipios y el país".

Reforma local

Los firmantes de esta carta abierta han mostrado, igualmente, su preocupación por los efectos de la reforma de la Administración local prevista por el Gobierno central: "más poder discrecional para las diputaciones; es decir, pérdida de autonomía local y vuelta a un modelo en el que las diputaciones están por encima de los pueblos", han señalado.

Ello se traduce en "pérdida y/o privatización de servicios, competencias y financiación de los ayuntamientos y, lo que es peor, el principio de solidaridad se esfuma junto a la rentabilidad social", han criticado.

La carta está firmada por los alcaldes de Alfarnate, Alfarnatejo, Almargen, Almogía, Álora, Alozaina, Alpandeire, Arenas, Arriate, Atajate, Benadalid, Campillos, Canillas de Aceituno, Cañete La Real, Cartajima, Cártama, Colmenar, Cuevas Bajas, Cuevas del Becerro, El Borge, El Burgo, Faraján, Fuente de Piedra, Genalguacil, Guaro, Iznate, Jubrique, Júzcar, La Viñuela, Macharaviaya, Ojén, Parauta, Periana, Pizarra, Pujerra, Salares, Sedella, Teba, Torrox, Villanueva de la Concepción, Villanueva del Rosario y Villanueva del Trabuco y los presidentes de las ELA de Montecorto y Serrato.

Consulta aquí más noticias de Málaga.