Corea del Norte anunció este martes que reactivará todas sus instalaciones nucleares, incluido un reactor atómico de 5 megavatios en Yongbyon detenido en 2007 tras un acuerdo de desnuclearización.

Un portavoz de la Dirección General de la Agencia Central de Energía Atómica norcoreana aseguró que se tomarán medidas para reiniciar el reactor y renovar las instalaciones, que podrían ser utilizadas para la producción eléctrica y para fines militares, tal y como informó la agencia estatal KCNA. La medida podría permitir al militarizado régimen comunista extraer plutonio de barras de combustible usadas, según expertos.

El reactor de 5 megawatios de Yongbyon que Corea del Norte pretende reiniciar fue clausurado en 2007 en virtud de un acuerdo en el marco de las conversaciones a seis bandas, proceso orientado a la desnuclearización norcoreana que implica a las dos coreas, Estados Unidos, China, Japón y Rusia.

El reactor podría ser utilizado para producir electricidad o para fines militaresEste proceso de diálogo se halla, sin embargo, estancado desde 2008, cuando Pyongyang se retiró tras recibir sanciones de la ONU por efectuar pruebas con misiles de largo alcance, y desde entonces los diversos intentos de retomar las negociaciones por parte de los países implicados han concluido en fracaso.

La nueva declaración de intenciones de Corea del Norte ha llegado después de que el pasado domingo su líder, Kim Jong-un, anunciara la "ampliación cualitativa y cuantitativa" del desarrollo de armas nucleares como uno de los dos pilares sobre los que se asentarán las futuras políticas del régimen, junto al desarrollo económico.

Horas antes del anuncio norcoreano, la presidenta de Corea del Sur, Park Geun-hye, reiteró  su intención de contrarrestar la amenaza que plantea el Norte mediante una "fuerte disuasión política y militar".

Tensión en escalada desde el 7 de marzo

Las relaciones de Pyongyang con la comunidad internacional se encuentran en un estado de elevada tensión, ya que el régimen lanza amenazas prácticamente diarias a Corea del Sur y EEUU desde que la ONU le impuso el pasado 7 de marzo nuevas sanciones por su última prueba nuclear de febrero.

Por su parte Seúl y Washington, aliados militares frente al régimen de Kim Jong-un, realizan en territorio surcoreano maniobras militares con fuego real, que el Norte ha condenado al considerarlas un "ensayo de invasión" de su país.